República Dominicana: En menos de 24 horas tres encuestas dan como favorito a Danilo

Un 52.1% es la máxima puntuación que obtiene Danilo frente a un 46.3% del opositor Hipólito Mejía 

Con una diferencia de diez minutos dos firmas encuestadoras dieron como favorito para las elecciones de mayo próximo al binomio peledeísta compuesto por Danilo Medina y Margarita Cedeño de Fernández. Un mismo hotel de esta Capital fue el escenario para que en la mañana de este martes las firmas Asisa Research Group y Hamilton presentaran los resultados de sus respectivas encuestas. Si las elecciones fueran hoy, el candidato del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) obtendría un 52.1% del favor del electorado frente a un 46.3% de Hipólito Mejía, candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), según Asisa Research Group. Mientras que la encuestadora Hamilton favoreció con un 50% al candidato oficialista, contra un 45% del candidato perredeista. Esta es la tercera encuesta en menos de 24 horas que da como ganador al candidato del partido oficial, en lo que muchos llaman la "guerra de las encuestas". Este lunes la empresa Benenson Strategy Group dio los resultados de un sondeo en el que también Danilo Medina aventaja con un 50% al opositor perredeista Hipólito Mejía que obtuvo un 46% de la simpatía del electorado. 

Asisa Research Group La encuesta Asisa se aplicó a 11574 personas a nivel nacional, entre el 10 y el 14 de este mes y de acuerdo a sus ejecutivos tiene un margen de error de 0.91%. En cuanto a la simpatía partidaria los resultados arrojan que el 50 % de los dominicanos simpatizan con el PLD y un 455 con el PRD; mientras el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) mantiene un 2% de la simpatía. Un 3% se declara independiente. Al ser cuestionado sobre la posibilidad que tiene de ganar cada partido, el 52% favorece al PLD y un 46.1 % al PRD. 

Hamilton El sondeo de Hamilton, realizado entre el 11 y el 14 de este mes en una población de 1,200 personas a nivel nacional, estableció que el 54% de los encuestados creen que la alianza del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) incidirá en el triunfo Medina. Mientras que el 31% opinó lo contrario y el 15% dijo no saber. Los resultados de la encuesta establecen que para el 72% de los cuestionados la candidatura de Cedeño de Fernández ha reforzado la nominación de Medina. Un 25% considera que no y un 3% no sabe. El levantamiento, que tiene un margen de error de 2.8%, aduce además que en cuanto a la intención de votar el próximo 20 de mayo, los resultados fueron de 84% muy probable, un 11% algo probable y 4% no muy aprobable. Los datos fueron ofrecidos esta mañana por el presidente de la Hamilton, David Beattie, quien vaticinó que la contienda electoral será muy reñida. 

Benenson Strategy Group Según esta firma Medina, aventaja con un 50% al Mejía, que alcanza el 46% de la simpatía del electorado. En el estudio, realizado del 29 de enero al 15 de febrero, con una muestra de 915 entrevistas, un 60% de electores estaría dispuesto a apoyar a Medina, frente a un 52% que apoyaría al candidato del PRD. De los encuestados el 51% cree que el PLD va a ganar las próximas elecciones y un 43% entiende que sería el PRD. En cuanto a la tasa de rechazo un 39% dice que nunca votaría por Danilo y un 47% dice que nunca lo haría por Hipólito. 

 Fuente: Diario Libre
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México: Marketing Político: Año de elecciones y tensiones

Por José Ciccone

Ya iniciado febrero y con las miras puestas en la política interna de México y de paso “echarle un ojo al vecino”, donde republicanos y demócratas, antes que termine el año se verán las caras, -o lo que quede de ellas después de tantos golpes arteros-, otra vez discurrimos inevitablemente en este apasionante tema que seguramente tendrá más de una interpretación, con todo y favoritos, como es de esperarse en un país como el nuestro que ya conoce desde hace muchos años la práctica democrática, aquella que nos obliga sanamente a enfocar las cosas con claridad y objetiva responsabilidad. Cuando hace casi cinco siglos el célebre y controversial Nicolás Maquiavelo escribió “El Príncipe”, dedicado por cierto a Lorenzo de Médici, el banquero más influyente de la época, hizo una vibrante revelación en aquel momento, cuando no intentó juicio moral alguno y desarrolló una técnica del poder al servicio de honestos y villanos por igual. Nunca imaginó que hoy el marketing político se tuviera que auxiliar con una batería impresionante de estudios, observaciones, tácticas y reglas estratégicas que finalmente nos recuerdan a cada paso que jamás debemos subestimar a la audiencia, porque es el público el que en definitiva manda y decide, además de indicarnos el tono y la forma de un ‘cómo’ que la mayoría esperan positivo, depositando su confianza en un privilegiado acto responsable y esperanzador como es el voto. 

 Un poco de historia política. Fueron aquellos precursores del debate público en las asambleas populares de la Grecia Clásica en Atenas, que por cierto Platón les había dado “tan mala prensa’, los que empezaron a descubrir el importante, definitorio y reinado peso de la oratoria en la vida democrática, porque ya existía un “marketing” en el arte de la retórica de Aristóteles. Encantar, seducir y persuadir conociendo de antemano “cómo siente y cómo piensa el otro”, era como un arte mayor de la política desde esa época, la de los sofistas –del griego “sophía” que es sabiduría y “sophós” que significa sabio-,hasta nuestros días, donde más de un partido o candidato parecen no encontrarle la vuelta para llegar al electorado de manera inteligente, clara y convincente con sus propuestas , sin tanto “apoyo externo”, o innecesarias manifestaciones belicosas, que irremediablemente surten efecto ‘boomerang’ dañando al personaje en cuestión que supuestamente debemos proteger de esos mismos ataques. No olvidemos que la historia de la política mundial a través de los años, está hecha de frases y actos que dejan entrever las verdaderas intenciones de una insignia política y sus candidatos que la representan, tratando por todos los medios posibles, de tapar sus errores pasados y a partir de un “borrón y cuenta nueva” convencer a la opinión pública que las cosas ‘ahora’ no son como eran antes, que estamos mejor preparados, y por lo tanto “actuaremos acorde con los tiempos que nos dominan, adoptando comprobadas estrategias modernas y eficientes”. Todo está muy bien, la cuestión es que hoy ese público receptor cuenta con mayor información interactiva e inmediata y es capaz de discernir un mensaje de otro, una promesa incumplida o inviable, una oratoria falsa a una franca y verdadera. Los tiempos cambian para todos, no sólo para los partidos políticos y sus representantes, también para la gente que consume los mensajes y los ‘expulsa’, acepta o digiere según sea su contenido. La historia de los grandes políticos abunda en ejemplos confirmativos. Sólo ellos saben cuando el adversario de hoy puede ser el aliado de mañana, o cuando un inevitable fracaso puede justificar el efecto de un triunfo necesario, porque lo que sucede es que la costumbre de proclamar principios cada día, se concilia menos con la de eludirlos. 

  La exigencia de un cambio. De manera general, los ciudadanos siempre piden un cambio que mejore su situación. Saber descifrar cuál es ese cambio es tarea de los que realizan marketing político, es decir, investigar objetivamente y volcar el resultado de estos estudios, para que después el candidato haga la mejor propuesta, la más persuasiva, la que lo acerque a la victoria. En todo este proceso profesional, debe participar un equipo multidisciplinario apoyados por una buena agencia de comunicación que seguramente encontrará las frases, los slogans precisos, las motivaciones gráficas, la estrategia de medios, -donde por cierto las redes sociales hoy cumplen un rol muy importante-, la unidad de la campaña, la uniformidad casi de cliché de los oradores, la imagen ad hoc de los participantes, y sobre todo la persistencia de una línea predefinida y aceptada por todo el equipo, que sólo sufrirá alteraciones en casos realmente excepcionales o accidentales. Estas acciones formarán un “todo” homogéneo que nos garantizará una mejor aceptación por parte del receptor. El candidato tendrá que saber comunicar las buenas intenciones a partir de la plataforma presentada. Los calificativos de estadista, economista o intelectual, son títulos que no crean fuentes reales y concretas de votos. A los obreros, campesinos, maestros y gente de la “clase económica” denominada como media baja, que por cierto representan más del setenta por ciento de los votantes, a ellos, no les interesa que el candidato tenga grados intelectuales. Los ciudadanos en masa buscan al líder que los conduzca con valentía, inteligencia, orden y decisión, hacia caminos de redención y prosperidad, más o menos inmediatos. Así pues, lo preferible e indicado es que el candidato se presente como un hombre resuelto y de acciones analizadas, pero de implementación instantánea, que por sobre todos los obstáculos y contra todas las barreras, cumpla su misión de cambio con apego a su país, reconocimiento tácito a su ciudad, patriotismo y plena seguridad.

Tesis y estudios. Las campañas deben elaborarse sin exponer demasiadas tesis. La ortodoxia publicitaria política dice con claridad que hay que ir primero a la zona emocional del elector con propuestas que por novedosas y viables, ‘sacudan’ al votante en sus reacciones y además lo pongan a pensar decididamente sobre lo expuesto. Necesitamos sedimentar información a favor, pero al mismo tiempo que los mensajes que elaboremos no se parezcan a ninguno, porque nuestro candidato ‘es único’, aunque pertenezca a un grupo de unidad partidista, él procede y actúa conforme a su intelecto, su apasionamiento, su forma de pensar y ver la vida. En este breve contexto, se encierra siempre una sugerencia a la hora de realizar evaluaciones de opinión pública, que deben hacerse no sólo por las clásicas encuestas, que arrojan números como respuesta a las preguntas que se le hacen al público de la calle; a veces desprevenido, otras tantas desinformado y algunas muy esquivo, como obligado a contestar “fuera de timing”. La gente interrogada contesta como cree que debe hacerlo y no siempre como siente íntimamente. Utilizar, además, otros sistemas de investigación más profundos del orden cualitativo -a esta altura de la civilización conocidos por todo el mundo-, porque lo superficial no aporta más que datos poco confiables y puede conducir al error táctico y/o estratégico en la elaboración de una buena campaña política.

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Los medios de comunicación como herramienta en la política


Por Emilio Durán
A través de la historia, los gobiernos han buscado la mejor manera de legitimar su poder, ya sea por la fuerza, creando alianzas, por mandato divino, siempre han encontrado la manera de engañar a las sociedades, sin embargo, hoy en día no es tan simple, pues se debe luchar contra una sociedad más crítica y libre de pensamiento. Lo anterior ha orillado a los Estados a apoyarse en factores como la comunicación para poder hacer campañas mediante las cuales crean una imagen que seduce a la sociedad. El rápido avance de las nuevas tecnologías en la actualidad puede ser concebido uno de los pilares de la legitimación actual del poder.
Es muy importante dejar claro el papel que juega la política en la comunicación, autores como Colomé mencionan que aquello que permite inferir que para poder hacer política es absolutamente necesario: tomar como herramientas la comunicación y el seguimiento, pues la mejor manera de crear presencia en el ámbito político es buscando medios que puedan aumentar la cantidad de personas que recibirán la información promovida por el político. Aunado a eso, el político debe dar un seguimiento a su imagen política, pues de lo contrario, puede pasar a segundo plano al igual que las noticias.
La comunicación política, de acuerdo con Canel es el medio por el cual un sector social busca darse a conocer al resto de la sociedad con el fin de obtener poder, por medio de la propaganda, relaciones públicas, tecnología, etc., que son parte de la comunicación.
La tecnología de la información tiene un estrecho vínculo con la comunicación política, pues en cuanto más avanzada es la primera, la segunda tiene una frontera de posibilidades mayor.
Manuel Castell menciona que existe una necesidad de las tecnologías de información para poder tener una infraestructura social fundamentada. Considera que es importante tener una buna estructura tanto física como humana, pues una complementa a la otra. Por ejemplo, si no se tiene un buen sistema educativo, el nivel intelectual de la sociedad no sería muy alto, por lo tanto, aunque se tenga una muy buena campaña mediática donde se utiliza la tecnología física más avanzada en comunicación, no servirá de nada si los integrantes de la sociedad no pueden asimilar la información relevante de la campaña.
Con esta grande evolución y a su vez necesidad de las tecnologías de información y comunicación, surge un gran dilema, la afirmación “la comunicación política es un pilar de legitimación para los estados” ¿es correcta?, o en realidad los medios de comunicación como tal se han vuelto independientes y representan una visión política neutral que busca promover la participación ciudadana.
De acuerdo con Castell cada vez la tecnología de la información se separa más del Estado. Como consecuencia, éste tiene problemas con el control de los medios de comunicación, pues al ser estos más independientes no se ven en la necesidad de soportar la legitimidad de un estado. Esto conlleva a deslegitimar a la política, pues en vez de crear una política constructiva, se genera una política destructiva que se encarga de romper el vínculo entre los políticos y la representatividad de estos con los ciudadanos.
Un claro ejemplo de lo antes mencionado fueron las pasadas elecciones presidenciales en México, en las que contendieron la candidatura para la presidencia de los Estados Unidos Mexicanos, los postulados Andrés Manuel López Obrador (PRD) y el actual presidente Felipe Calderón (PAN). Ambos utilizaron la política del escándalo para tratar de llegar al poder, sin embargo es aún más evidente este tipo de política en la campaña del PAN, pues en vez de tener un acercamiento político con la gente y crear un sentimiento de representatividad, se encargó de deslegitimar al otro partido (PRD) a través de los medios de comunicación. Por su lado, aunque el PRD creó un mayor sentimiento de pertenencia en la gente, no pudo evitar el caer en el escándalo, dando pie a la estrategia del PAN. De esta manera, ambos contribuyen a la deslegitimación del Estado mexicano, pues en vez de crear campañas constructivas por medio de las cuales busquen un desarrollo tanto social como económico sustentable, se dedican a destruir la imagen de los otros partidos.
En otra perspectiva, Siquiera afirma que los medios de comunicación trabajan para ellos mismos, es decir, no se preocupan por el bienestar social, sino que ven la publicidad como algo meramente comercial, y más aún en el sistema capitalista, pues de cierta forma afirma que el capitalismo orilla a los medios de comunicación a promover la instauración de una ideología política.
Existen muchos ejemplos muy claros en los que se manifiesta esta afirmación, uno de ellos fue la manipulación que utilizó Televisa del trágico fallecimiento del conductor de televisión Paco Stanley. Televisa culpó al gobierno del Distrito Federal, particularmente culpó a Cuauhtemoc Cárdenas, pues aseveraba que la inseguridad era causa del mal manejo del poder que Cárdenas había efectuado. Es bastante evidente que la razón por la que Televisa (e incluso TV Azteca) realizaron este escándalo fue puramente un lazo económico-político con el PRI, pues el PRI quería recuperar la gobernatura del Distrito Federal. Si se analiza objetivamente, se puede ver una relación directa con “la política del escándalo” de Castell, pues el PRI está utilizando los medios de comunicación para destruir la imagen de Cárdenas buscando la legitimación de su poder.
Para finalizar, se intentará resolver la siguiente pregunta: ¿de que manera influyen o no los medios de comunicación para cambiar la opinión que un individuo tiene acerca de alguna ideología en particular?. Para lograr que los medios de comunicación generen un cambio de opinión, deben buscar temás fuera de la cotidianeidad, pues es más fácil generar un cambio de opinión a cerca de algo que no está tan arraigado a la vida social del individuo, sin embargo, los medios normalmente no buscan generar un cambio de opinión como tal, por el contrario, refuerzan las opiniones que tiene la sociedad. En ocasiones, los candidatos pueden llegar a sobrestimar la capacidad de influencia de los medios en la opinión pública y la efectividad con la que trasmiten los mensajes.
Fuente: Join
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Un arma de doble filo

Por Joaquín Chan C. 

 En esta era moderna las redes sociales ya son imprescindibles en la política partidista, y los precandidatos de Yucatán usan estas herramientas tecnológicas para sumar votos, difundir sus actividades y generar opinión, pero también se arriesgan a una guerra sucia con fines de desprestigio. 

 "La capacidad de las redes de generar interacción puede ser más importante que la televisión y la prensa escrita", señala el doctor en Ciencias de la Comunicación y Maestro en Comunicación Política Martín Echeverría Victoria al hablar de este tema. Pero, "las redes sociales tienen sus limitantes, porque generalmente son los jóvenes y las personas con cierto nivel económico los que navegan en el ciberespacio". "Generalmente el segmento más activo en las redes sociales son los jóvenes de 18 a 35 años", añade. 

 "En una competencia política muy reñida, como la de Yucatán, cualquier promoción es importante para atraer simpatizantes", apunta Echeverría Victoria. "Y las redes sociales juegan un papel muy importante porque según los pronósticos los jóvenes definirían las elecciones". "Es más fácil meterle publicidad electoral o interesar en la política a los jóvenes por medio de las redes sociales porque dedican de cinco a seis horas diarias a la navegación cibernética", subraya. "Están más en la red que en la televisión". Dice que una de las tácticas que usan los políticos para conmover a los cibernautas es el diálogo directo sobre asuntos personales, familiares y muchos detalles de la privacidad que comparten en el ciberespacio.- 

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