Brasil: La transformación de Dilma Rousseff

La candidata del PT para suceder a Lula cambia su imagen de tecnócrata

Para pocos brasileños pasó inadvertido la semana pasada el nuevo corte de pelo de Dilma Rousseff, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) a suceder al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. La todopoderosa ex ministra de la Casa Civil y protegida del ex tornero ha sustituido el flequillo plomizo, que le daba un aire anticuado, impersonal y antipático, por un peinado que proyecta el volumen de su pelo hacia el cielo, despejando el rostro y modernizando su imagen.

Rousseff es una mujer bregada en las vicisitudes de la lucha armada durante la dictadura brasileña. Militó en la cúpula de grupos subversivos y pagó su rebeldía con sesiones de tortura y tres años de prisión. Tiene una sólida formación intelectual y es de dominio público que es una persona culta, entregada a la lectura y al arte en sus ratos libres. No pertenece a las bases del PT, al que se afilió a finales de los noventa, y tiene fama de autoritaria y disciplinada. Es, en definitiva, la antítesis de Lula: un hombre campechano y bronco, baqueteado en la lucha sindical y práctico por naturaleza, con una intuición inigualable para saber cuál es el camino más corto para llegar a su destino. El mensaje de Lula llega a todos los estratos sociales y hoy trasciende las fronteras de Brasil. Rousseff, sin embargo, no termina de cuajar en el electorado de su país.

Según trasciende en la prensa brasileña, el equipo de campaña de la candidata de Lula, encabezado por João Santana, uno de los gurús del marketing político brasileño, está volcado en la misión titánica de revertir las primeras (y probablemente precipitadas) impresiones que Rousseff proyecta en la opinión pública. Más allá de ser una desconocida para los electores en comparación con su contrincante, el socialdemócrata José Serra, la candidata del PT no aparenta preocuparse demasiado por su apariencia física, a menudo pasada de moda y en la que no se vislumbra el mínimo ápice de sofisticación. El año pasado anunció su curación definitiva de un cáncer linfático cuyo tratamiento la mantuvo apartada de las cámaras durante algunos meses. Perdió el cabello y tuvo que recurrir a una peluca hasta el pasado mes de diciembre.

Para ocuparse de lo que algunos consideraban una misión imposible, su equipo de campaña convocó en Brasilia al afamado peluquero de São Paulo Celso Kamura, que desde hace años firma el peinado de numerosas celebridades brasileñas. El maquillaje y el vestuario de Rousseff también han experimentado una sutil metamorfosis que apunta a una tentativa de rejuvenecer y acercar su persona a un electorado que aún se muestra reticente ante el relevo de Lula por una candidata que parece destilar frialdad por los cuatro costados.

Santana, que dirigió con éxito la última campaña de Lula, es el artífice de la transformación actual de Rousseff. Una metamorfosis que no solo abarca aspectos de su imagen física, sino también técnicas de comunicación verbal y gestual ante sus cada vez más frecuentes apariciones públicas. Rousseff da la sensación de ser una gran tecnócrata y de no sentirse del todo cómoda en su traje de política; se nota en sus maneras, a menudo ampulosas, sobrecargadas de tecnicismos, cifras y porcentajes. Le falta capacidad de síntesis y de lanzar mensajes claros y directos en un lenguaje popular, algo de lo que Lula puede dar cátedra. Esto resulta fundamental en un país donde los niveles de instrucción siguen siendo reducidos en comparación con Europa o EE UU. Además, un buen sector del electorado natural de Rousseff se concentra en las zonas más deprimidas del noroeste brasileño, lo que convierte en más apremiante la necesidad de recurrir a un léxico que llegue a todos.

La realidad es que aún faltan algo más de cuatro meses para la celebración de las elecciones del próximo tres de octubre y que, en lo que va de año, Rousseff ya ha conseguido neutralizar la ventaja que Serra le llevaba en los sondeos de intención de voto. Ambos protagonizan en este momento un empate técnico, con el 37% de los votos. Es posible que con el permanente apoyo de Lula, que ya ha sido multado cuatro veces por el Tribunal Superior Electoral (TSE) por hacer propaganda de su candidata antes del inicio de la campaña, Rousseff consiga consolidarse como la favorita en los meses venideros.

No obstante, la tarea no será sencilla, puesto que la delfín se enfrenta a dos grandes enemigos: el más relevante es su contrincante, Serra, un político eficaz, serio y conocido por los brasileños tras cuatro campañas electorales. El segundo, éste más sibilino y perverso, es la fuerte resistencia que sigue mostrando un amplio sector de las bases del PT a que esta mujer se convierta en la sucesora de Lula al frente de Brasil.

Fuente: El País
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“Al jefe se le obedece. Al líder se le sigue.”

Este domingo el periodista Mikel Segovia me entrevista para el diario EL MUNDO con motivo del lanzamiento del libro “De tú a tú. La buena comunicación de gobierno”.

A lo largo de una hora de cómoda y entretenidísima conversación tratamos temas como la comunicación de los partidos, las causas de la desafección política, los estilos de liderazgo o las mejores estrategias comunicativas.

Adjunto te incluyo el extracto de la entrevista publicada hoy. Si tienes cualquier duda o comentario, no dudes en hacérmela llegar. Estaré encantado de atenderte. .

YURI MOREJÓN Asesor de comunicación pública y política
«En Euskadi hay muchos jefes de prensa y pocos directores de comunicación que marquen y decidan el ‘menu’»
«Cuando vas a pescar no pones el cebo que te gusta a ti sino al pez, es lo que les falla a los políticos»

«López es más jefe que líder del Gobierno, no se ha hecho con ‘el traje’ de lehendakari»

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La percepción, la adecuación del mensaje, la oportunidad o la resolución de situaciones de crisis. Son algunas de las claves que el politólogo y asesor de comunicación política, Yuri Morejón, desarrolla en su libro «De tú a tú. La buena comunicación de gobierno» y en la que a través de un diálogo con un presidente ficticio le «entrena» para abordar con éxito la siempre compleja relación entre políticos y votantes.

Pregunta.– Las estrategias de comunicación agrupan un compendio de herramientas, de tácticas, que se pueden aprender. ¿Es posible ‘fabricar’ un político?

Respuesta.– Más que fabricar diría entrenar. Del mismo modo que a nadar se aprende nadando, a comunicar también se aprende comunicando. Adquiriendo determinadas claves uno puede aprender a comunicar mejor, algo que se echa en falta. Vemos políticos poco próximos, poco sensibles, que transmiten poca confianza. Un candidato no es un producto pero sí pueden analizarse sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades. La clave de un entrenamiento es que no se note que estás entrenado, que todo parezca improvisado, natural, espontáneo. La mejor comunicación es la que no se nota.

P.– ¿Qué es lo que falla en la comunicación de los políticos para ser tan rechazados?

R.– Les falla la sensibilidad. Deben demostrar que realmente están preocupados por los problemas reales de la gente. La agenda política va por un lado y la agenda de los ciudadanos por otro. Cuando el ciudadano ve que los temas que le preocupan no están en sus mensajes, desconectan. Tampoco se dirigen a ellos con el tono, con el formato apropiado. Cuando vas a pescar no pones de cebo lo que te gusta a ti sino lo que le gusta al pez. Aquí ocurre lo mismo. La distorsión se produce ahí.

P.– Una de las ideas que apunta en su libro es que la gestión de las percepciones de los ciudadanos es clave para lograr votos. ¿Cómo se gestiona un intangible como ése?

R.– En política la realidad es la percepción y en base a ella es como actúa un ciudadano, opina y vota. ¿Cómo se gestiona? La percepción se gestiona intentando hablar a todo el mundo pero a cada uno en su tono, lenguaje y canal. El mensaje debe ser simple, no porque el votante no sea capaz de entenderlo, sino porque debe recordarlo y en función de ese recuerdo actuará.

P.– Una batalla de percepciones en la que también compiten otros adversarios…

R.– Desde luego, por eso es tan importante saber marcar la agenda, saber qué comunicar y cómo, cuándo y a quién dirigir el mensaje. Hay muchos agentes compitiendo por marcar el ritmo; el resto de partidos, los sindicatos, los medios de comunicación, la sociedad civil y por supuesto la propia actualidad. Todos comunican. Ahí es donde entran los responsables de comunicación.

P.– ¿Planifican bien su comunicación política las formaciones vascas?

R.– En Euskadi veo que hay muchos jefes de prensa y pocos directores de comunicación. Estos últimos deben marcar y decidir el menú y los primeros deberían servirlo. La comunicación política no sólo es tener relación con la prensa sino mucho más; definir la imagen que se quiere proyectar, elegir los tiempos, la estrategia, los públicos, el tipo de mensaje, la escenografía, la investigación sociológica, etc.

P.– El control de las expectativas que se generan también es importante para no frustrar. ¿El Gobierno vasco de López es víctima de un exceso de expectativas?

R.– Diría más bien que el error que tuvo el Gobierno vasco ha sido reconocer que tenía un problema de comunicación. Puso en bandeja que cada acto, cada decisión, sea considerada una medida no tanto para atender a la gente sino para relanzar la imagen de un lehendakari. El problema fue poner a debate su comunicación y no su política.

P.– ¿Ha mejorado su comunicación?

R.– Sí se aprecian menos errores de descoordinación. Se están esforzando en generar la sensación de ser un Gobierno más activo.

P.– Usted defiende que hay que diferenciar entre el jefe, al que se le obedece, y el líder, al que se le sigue. ¿El lehendakari López es jefe o es líder?

R.– Le veo más líder en el PSE y más jefe en el Gobierno. No acaba de hacerse al traje de lehendakari. No es tanto un problema de comunicación de Gobierno como de comunicación personal, suya. Patxi López no proyecta sentirse cómodo en su rol de lehendakari.

P.– Los dirigentes de hace años tenían más liderazgo personal y menos entrenamiento en estrategias de comunicación y arrastraban más. ¿Ocurre ahora lo contrario?

R.– Los políticos de los 90 sí eran más líderes, tenían más poso, más contenido. Ahora en Euskadi se echa en falta mayores liderazgos políticos. El caso del PNV es claro. No hay un líder con capacidad para arrastrar, de aparecer como contralíder del lehendakari y que la gente lo visualice como futuro presidente. Tenemos por un lado a los diputados generales, de vez en cuando sale Azkuna, luego Egibar, Ortuzar, Urkullu. Son demasiadas figuras, dispersan esa imagen de liderazgo que busca la gente. El PNV tiene una sobreexposición de líderes.

P.– Los políticos afirman mucho, argumentan poco y evidencian menos. ¿Por qué?

R.– Porque intentan controlar tanto lo que dicen que caen en la equivocación de creer que afirmando varias veces va a quedar mejor en la percepción de la gente su mensaje. Es más fácil que eso ocurra si se afirma pero argumentando. Lo hace más creíble y cercano. Más aún, si lo evidencias con un relato, con el que la gente ponga cara y nombre, fecha y escenario, color y sensaciones a las afirmaciones. Así se retiene más fácil el mensaje.

Fuente: YMR
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Colombia: Mockus y Santos: dos estilos

Los colombianos votarán hoy domingo en la primera vuelta de la elección presidencial que se anuncia como un duelo reñido entre el oficialista Juan Manuel Santos y el ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus.

En calles colombianas y en internet, concursos de representaciones del opositor Antanas Mockus incluyen hasta el estilo pop de Andy Warhol; en actos de Juan Manuel Santos se canta el tradicional vallenato: los favoritos a la Presidencia de Colombia son las dos caras de un país.

“Antanas Mockus ha sido ayudado por voluntarios”, reclutados en las redes sociales, mientras el oficialista Juan Manuel Santos se ha “rodeado de gente mayor, sin conocimiento de las nuevas tecnologías”, comenta un diplomático europeo.
Y sus diferencias de marketing político se reflejan en los electores, según las encuestas de opinión publicadas a pocos días de la primera vuelta de la elección del 30 de mayo.

El ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus, que promete un cambio de la sociedad roída por la cultura del narcotráfico, y el retorno de la “moral”, la educación y la transparencia, convoca a votantes más jóvenes, más urbanos y que pertenecen a la clase media alta.

Los que ya se han decidido por el ex ministro de Defensa Santos, delfín del presidente Álvaro Uribe y que promete continuar sus políticas en la lucha contra las guerrillas, son electores de más edad, de extracción más humilde y viven en poblaciones más pequeñas.

Según las encuestas, los dos están técnicamente empatados.

“En la poblaciones rurales hay más cercanía con Santos, porque su labor (como ministro de la Defensa) ha tenido influencia en su calidad de vida”, explicó a la AFP el director de Ipsos Napoleón Franco, Javier Restrepo, en referencia al combate a las guerrillas.

En las pequeñas poblaciones, las agrupaciones políticas como la de Santos (Partido de la U, derecha) también tienen más influencia, señaló a su vez Jorge Londoño, director de la encuestadora Invamer Gallup.

“Un concejal del partido de la U conoce por nombre a sus votantes”, una importante ventaja sobre Mockus, cuyo movimiento, el Partido Verde, era prácticamente inexistente antes de su candidatura, dijo.

En cambio, en las grandes urbes, votan los independientes, que simpatizan con Mockus, y el voto está más influido por los medios de comunicación, añadió.

¿Quién ganará?
¿Cuál de esas dos Colombias ganará finalmente? La respuesta a esa incógnita depende en parte de la capacidad que tendrá cada bando de movilizar a sus electores, señalan los analistas.

Los más humildes, según Restrepo, “son los que tienen la menor intención de voto, pues los puestos de votación son lejanos, y hay costos asociados a ir a votar”, lo que pondría en desventaja a Santos si su maquinaria política -que puede incluir buses y comidas- falla.
Pero el candidato independiente también enfrenta su propio terreno frágil. “El de Mockus es un voto de opinión independiente, pero muy inestable. Puede estar contigo y mañana abandonarte”, consideró Londoño. Además, el voto joven es “menos comprometido”, añadió.

Al final, la gran diferencia será “qué tanto los colombianos aprecian el cambio (representado por Mockus) y qué tanto aprecian la continuidad (que ofrece Santos)”, resumió Claudia López, politóloga y miembro de la misión de observación electoral.
Según López, ambos proponen opciones de “centro” (centro-izquierda y centro-derecha) y el partido estará reñido “hasta el último momento”.

Fuente: La Nación
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México: Iniciativa México: Soy Javier Aguirre y amo a México

Iniciativa México es un proyecto para reconocer los esfuerzos de la sociedad mexicana que contribuyen a construir un mejor país.

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Colombia: La dictadura de las encuestas

Desde 1994 hasta hoy, con leves deslices, las firmas encuestadoras no fallan en sus diagnósticos electorales. Ahora apuntan a un empate técnico entre Santos y Mockus.

En tiempos del marketing electoral las encuestas mandan. A los candidatos que no repuntan en los registros les incomodan los resultados, pero pocas veces se equivocan los diagnósticos en el juego de las preferencias. Cada cuatro años vuelve a esgrimirse el argumento de que es necesario reglamentar las encuestas. Sin embargo, vuelven a mandar y una rápida mirada a los últimos comicios lo demuestra.

En 1994 la pelea entre Ernesto Samper, del Partido Liberal, y Andrés Pastrana, candidato por una alianza suprapartidista, fue cerrada. No obstante, las encuestas siempre le dieron una ligera ventaja a Samper. A tres semanas de la primera vuelta, que se realizó el domingo 31 de mayo, el aspirante liberal punteaba con el 45,2% frente al 44,9% de Pastrana. Como se dice en el argot político, un empate técnico que dejaba la primera opción a los llamados votantes indecisos.

Y de alguna manera se cumplió el pronóstico. Ernesto Samper sacó 2’623.210 votos contra 2’604.771 votos de su contrincante. Es decir, una diferencia de 18.439 sufragios. En el camino quedaron, en su orden, Antonio Navarro Wolf, Regina Betancur de Liska, el general (r) Miguel Maza Márquez y el ex ministro de Justicia Enrique Parejo González. Samper y Pastrana quedaron instados a medirse en las urnas el domingo 19 de junio en segunda vuelta.

Las firmas encuestadoras volvieron a ponerse de moda y, a escasos días de la votación, el Centro Nacional de Consultoría reveló que Ernesto Samper apuntaba a ser el ganador con el 52% de los votos contra el 48% de Andrés Pastrana. Ese domingo 19 de junio, con una abstención del 56,68% de los votantes, las encuestas acertaron. Samper se alzó con la victoria con 3’733.336 votos contra 3.576.781 de su rival. 196.555 votos de diferencia.

En la contienda de 1998 también la pelea fue muy estrecha, pero desde el comienzo las firmas encuestadoras pusieron a Andrés Pastrana por encima de Horacio Serpa. Por eso el candidato liberal, el 31 de mayo, salió a cobrarles a los sondeos su ligera pifia. El Centro Nacional de Consultoría le daba a Pastrana el 38% frente al 29% de Serpa. Invamer-Gallup le otorgaba el 37,8% a Pastrana por el 31,2% de Serpa. Y Napoleón Franco, el 30,5% a Pastrana y el 26,7% a Horacio Serpa.

Sin embargo, el candidato liberal ganó la primera vuelta con una escasa diferencia de 43.286 votos. Las encuestas fallaron, pero para Horacio Serpa fue una victoria pírrica. Paradójicamente, en el camino hacia la segunda vuelta que se realizó el 21 de junio, apenas por un punto Serpa lideró las encuestas. A la hora de la verdad, Andrés Pastrana fue presidente con 6’114.752 votos contra 5’658.518 de Serpa. La diferencia fue de 456.234 votos.

Cuatro años después, en 2002, a las firmas encuestadoras les fue mejor y, de alguna manera, fueron reflejando lo que finalmente pasó. En noviembre de 2001, Horacio Serpa punteaba con el 37% del favoritismo y le seguía Noemí Sanín, con el 25%. Álvaro Uribe, disidente liberal, ya andaba por el 22%, es decir, no es cierto el famoso mito del 2% con que dicen que empezó la campaña a la Presidencia de la República. Por el contrario, rápidamente repuntó, avanzó y pasó de largo.

Entre enero y febrero de 2002, a ritmo del fracaso del proceso de paz entre las Farc y el gobierno de Pastrana, Invamer y el Centro Nacional de Consultoría se atrevieron a advertir que Uribe, con el 51 o el 53% iba a ganar en primera vuelta. A escasos días de los comicios, el último sondeo alcanzó a darle una esperanza a Serpa, situando a Uribe con el 48% y al candidato liberal oficialista con el 31%. Esta ilusión se desvaneció el domingo 26 de mayo con la arrolladora victoria de Uribe.

Con 5’862.655 votos, el candidato de Primero Colombia alcanzó la jefatura del Estado. Serpa logró 3’514.779 votos. Una cifra notablemente inferior a la obtenida en 1998. La diferencia fue de 2’478.876 votos y la abstención fue del 53,53%. Pero lo importante fue que las firmas encuestadoras acertaron en una elección sin atenuantes.

Y volvieron a hacerlo en 2006. A escasos días de las elecciones, Invamer-Gallup advirtió que Álvaro Uribe iba a ser reelecto por una arrolladora mayoría. Su diagnóstico le dio el 61,2% de las opciones frente al 20,4% de Carlos Gaviria, candidato del Polo Democrático y el 13,7% del liberal Horacio Serpa. El domingo 28 de mayo los pronósticos se dieron tal como estaban advertidos en la favorabilidad de los sondeos.

Con 7’397.835 votos, el candidato de Primero Colombia, Álvaro Uribe, arrasó con sus rivales en las urnas. El siguiente candidato en votos, como lo habían dicho las encuestas, fue Carlos Gaviria con 2’613.157 votos. Es decir, una diferencia de 4’784.678 votos. La abstención electoral fue del 54,95%. Una vez más las firmas encuestadoras demostraron que sus métodos y mediciones eran ciertos.

Ahora se dice que este domingo habrá un empate técnico y que Juan Manuel Santos y Antanas Mockus pasarán a segunda vuelta. Los restantes candidatos confían en que los sondeos estén equivocados y que en una elección tan apretada de un día para otro pueden cambiar las cosas. Amanecerá y veremos. Sólo los encuestadores saben cuál es su secreto. Todo el mundo se queja que con mil encuestados acierten e incluso se dice que algunas son manipuladas para favorecer candidatos. Pero por algo será que no se equivocan. Como decía Álvaro Gómez Hurtado, las encuestas son como las morcillas, es mejor no preguntar cómo las hacen.

Fuente: Espectador
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Apple sobrepasa a Microsoft y se convierte en la tecnológica más valiosa del mundo

Por Rubén Weinsteiner

La empresa de Steve Jobs se valuaba este mediodía en US$ 228 mil millones en el mercado electrónico Nasdaq, mientras que la acción de Microsoft caía y dejaba su valor en torno a los US$ 227 mil millones. El iPod y el iPhone, los grandes responsables del cambio.

La eterna rivalidad entre Apple y Microsoft alcanzó hoy un nuevo hito, ya que la firma californiana, fabricante de los ordenadores Macintosh y los teléfonos iPhone, superó en capitalización bursátil a la creadora de los omnipresentes Windows y Explorer.

Pasada la media sesión en el mercado electrónico Nasdaq, donde cotizan ambas compañías, el valor bursátil de Apple alcanzaba hoy los 227.970 millones de dólares, después de una progresiva subida desde que empezó a cotizar y que se ha visto interrumpida en contadas ocasiones, entre ellas la crisis de 2008.

A la misma hora, la capitalización bursátil de Microsoft rondaba los 226.550 millones de dólares, después de haber sufrido una progresión inversa a la de Apple, con una ligera caída desde el año 2000 llena de altibajos.

La capitalización bursátil de una compañía es el valor que ésta tiene en la bolsa (la cotización de cada acción multiplicada por el número total de acciones) y, por tanto, refleja en cuánto valora el mercado a esa compañía, con independencia del patrimonio real que tenga.

Nacida en 1976, Apple siempre había sido vista como la empresa marginal que fabricaba computadoras para un sector muy concreto de la población, los Macintosh, que además eran más caros que los ordenadores personales (PC).

Sin embargo, con la revolución que supuso en el mercado el lanzamiento de dispositivos móviles como el iPod y el iPhone, Apple dio un salto de gigante que ahora pretende alargar aún más con su exitoso ordenador plano iPad.

Tan sólo un año antes, en 1975, se creó Microsoft, pero la introducción de su sistema operativo Windows y su paquete de programas Office en prácticamente todos los ordenadores del mundo hizo que la competencia entre ambas firmas fuera desde un principio una cuestión anecdótica.

Microsoft fue claramente la hermana triunfadora en los años de la infancia, pero ahora que ambas empresas son unas treintañeras la situación se ha igualado hasta el punto de que la valoración que les merecen a los inversores es ya la misma.

Muchos analistas no podrían haber predicho hace unos años que algo así ocurriría e incluso el propio Michael Dell, fundador del fabricante de la que durante muchos años fue la mayor empresa de PCs del mundo, dijo en 1997 que lo mejor que podía hacer Apple era cerrar y devolver el dinero a sus accionistas.

Hoy en día Dell ni siquiera vale una décima parte del valor bursátil de la conocida empresa con el logotipo de la manzana mordida.

Hasta tal punto la competencia estaba tan descompensada en los años noventa que Bill Gates, el fundador de Microsoft y por entonces ya el hombre más rico del mundo, invirtió 150 millones de dólares en Apple y se comprometió a no vender en tres años, para contribuir así a su recuperación.

Ese mismo año se decidió el regreso a la compañía como consejero delegado de Steve Jobs, el informático que creó Apple en el garaje de su casa con un amigo y que doce años antes había sido expulsado de la empresa por el consejo de administración.

A partir de la inversión de Gates, ambas firmas incluso colaboraron para que Microsoft, ya entonces líder mundial del software para PCs, fabricara una versión especial de su popular programa Office destinada al sistema operativo de Macintosh, por entonces el producto estrella y principal seña de identidad de Apple.

A cambio, Apple adaptó sus computadoras para que el navegador Microsoft Explorer fuera más fácil de utilizar en los Macintosh para acceder a Internet.

Muchos incondicionales de Macintosh abuchearon a Jobs cuando anunció ese acuerdo en la feria "Macworld" de Apple en Boston (Massachusetts), pero los inversores la aplaudieron al considerarla una tabla de salvación ineludible para Apple e hicieron que ese mismo día sus acciones subieran hasta un 33%.

Hoy en día los Mac no son ni siquiera uno de cada diez ordenadores vendidos en el mundo, pero Apple ha diversificado su cartera de productos, apostando siempre por el diseño, y por ejemplo su tienda virtual iTunes es la mayor del mundo para adquirir productos de música.

Mientras tanto, Microsoft se ha tenido que enfrentar a innumerables problemas relacionados con su posición dominante en el mercado del software y a una tremenda piratería de sus programas, al tiempo que los analistas dudan sobre su capacidad para reducir su dependencia de Office y Windows y encontrar un nuevo mercado donde despuntar con fuerza y ganar impulso.

Fuente: Branding Político
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México: Adelantan propuestas nacionales de Peña Nieto

YouTube alberga un video con la propuesta de una reforma política que facilite las mayorías legislativas.

En YouTube se difunde un video con la propuesta de ejecutar una reforma política federal que falicite crear mayorías en el Congreso, con la firma de Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y mencionado como un posible candidato presidencial para el 2012.

Al final difundido en el canal de YouTube EnriquePenaNietoTV, que puede ser consultado en la siguiente dirección: http://www.youtube.com/user/EnriquePenaNietoTV

El video que fue colocado en la página apenas el 19 de marzo, con el título de Estado Eficaz.

El clip de dos minutos sirve para difundir la necesidad de una reforma política que permita construir mayorías legislativas con mayor facilidad para garantizar los derechos ciudadanos de Justicia, Seguridad y Certeza.

Otros temas que se mencionan en el video son la necesidad de dotar a la población de acceso universal a la salud y a la cultura, al trabajo, educación, alimentación de calidad, vivienda y un ambiente sano.

En su tesis, el guión del video señala que el Estado mexicano es ineficaz porque no se ha transformado, y destaca la necesidad de contar con mayorías legislativas.

"¿Qué se necesita? Una reforma política que ayude a formar mayorías parlamentarias; incorporando al debate las muchas opciones que existen, eliminando la sobrerrepresentación legislativa; reduciendo a los legisladores plurinominales", señala el video.

Este canal de YouTube sirve para difundir videos y promocionales, y está integrado a la red social de Facebook, donde existen 33 páginas de apoyo al gobernador, una por cada estado del país incluida una nacional.

Enrique Peña Nieto es mencionado como un posible candidato para la elección presidencial del 2012, y éste es uno de los primeros documentos que difunde con temas de interés nacional.

El funcionario, miembro del Partido Revolucionario Institucional, está entrando en la última etapa de su gestión de 6 años al frente del Estado de México, el cual concluirá en el 2011.

El siguiente es el video difundido a través del canal en YouTube del gobernador mexiquense.



Fuente: El Universal
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México: La verde también vota: el marketing político en tiempos de fútbol

Por Pepe Flores

A quince días de que comience el Mundial de Sudáfrica, todo un país hierve por los triunfos (o fracasos) de su combinado nacional. El fútbol, esa guerra simbólica de once contra once (y algún árbitro colado), permite al pueblo mexicano la búsqueda de alegrías que la realidad cotidiana ha fallada en proveerle. La selección mexicana es tema primordial en la agenda política, máxime cuando se discute si el presidente debe ir o no al partido inaugural, donde México abrirá pista contra el anfitrión.

El próximo 4 de julio se celebrarán comicios electorales en diferentes puntos del país, en medio de la efervescencia mundialista. El fútbol, ese deporte que corre por las venas de millones de mexicanos, es uno de los puntos débiles del votante. Los candidatos saben que no es lo mismo hacer una campaña con las patas que con los pies. Así, los partidos políticos se alinean con jugadores, directores técnicos, clubes de fútbol, con tal de ganar la otra guerra (no tan simbólica) que tendrá lugar en los meses venideros.

Ahí está Pável Pardo, que en la última jornada del Torneo Bicentenario 2010, volvió a vestir la verde. ¿Hace cuánto no se la ponía, no la sentía contra su piel, no la traía pegada la corazón? El fino mediocampista se colocó en posición, esbozó una sonrisa, y se paró, formalito, frente al paredón de cámaras. A su lado no estaba Javier Aguirre, ni Mario Carrillo, ni Néstor de la Torre. No, al costado de Pardo estaba la encanecida figura de Roberto Borge, candidato a la gobernatura de Quintana Roo por el Partido Revolucionario Institucional. Pável, que debía estarse preparando para el cotejo en que el América se jugaba el pellejo, estaba ahí, con la playera de sus melancolías, alineando para otro partido.


El caso de Pável no es el único de jugadores que dejan el balón por el ruedo político. ¿Qué tal el director técnico del Puebla, José Luis Sánchez Sola (el Chelís para el pópulo), uno de los desclosetados de la polaca? Ahí está el estratega poblano, presumiendo coraje en los espectaculares junto a su candidato, siempre fiel a su PRI, a su góber, y a su camisa roja (porque lo azul lo trae sólo en el uniforme de trabajo, ¡que no haya malentendidos!).

El fanatismo pambolero gana simpatías, mueve pasiones. Hasta Felipe Calderón se dio un respiro entre tanta guerra contra el narco, tanto desempleo y tanta caza de migrantes para darse una vuelta para saludar a los once soldados que palian las penas de un país a patadas. Con Javier Aguirre como su mejor secretario, Calderón sabe que México es tanta potencia como goles sean capaces de anotar en la Copa del Mundo (“imagínate”, contará a sus nietos, “]¡que durante mi mandato pasamos al quinto partido!”).

Hay que aprovechar que el votante promedio tiene el corazón y las neuronas en Sudáfrica. El marketing político lo sabe, lo aprovecha, y lo exprime, con los que juegan y los que se prestan al juego. Porque si no hay general que no resista un cañonazo de cien mil billetes, tampoco hay futbolista que los aguante. Si no, pregúntenle a Pável, que a media concentración previa al juego de Santos, se dio un respiro para mostrar su apoyo a un candidato que no conoce. Y de paso, ponerse de nuevo la del Tri, aunque sea nomás un ratito, nomás de mentiritas, nomás porque en estos tiempos pamboleros, la verde también vota.

Fuente: Vivir Mexico
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Reglas de Oro de la Estrategia Electoral

Por Andrés Valdez Zepeda

La democracia es un sistema político sustentado en la pluralidad de actores y grupos políticos que compiten, en un marco de libertad y legalidad, por ocupar o conservar posiciones de poder. En este sentido, es un sistema de competencia, en la que el individuo, grupos de individuos o formaciones partidistas que mejores ventajas competitivas tengan y logren conservar serán los que ocupen la titularidad en los diferentes puestos de representación pública.

En estos sistemas de competencia, las estrategias políticas ocupan un lugar privilegiado, ya que el éxito o fracaso en la lucha por el poder, depende, muchas veces, del tipo de estrategia utilizada.

La democracia, como sistema de competencia, implica la celebración periódica de elecciones, en la que diferentes candidatos y partidos políticos buscan obtener la mayoría de los votos de los ciudadanos. Para obtener estos sufragios se impulsan las campañas electorales, que no son sino procesos intensos de proselitismo y persuasión política orientados, por un lado, a obtener una mayor cantidad de votos de los electores y, por el otro, a impedir que los opositores ganen los comicios. Es decir, toda campaña requiere un frente de atracción de sufragios y un frente de repulsión de votos para los opositores.

Si bien el objetivo principal de toda campaña electoral es conquistar o conservar el poder, también cumplen otra serie de propósitos, como el influir en el propio poder, construir mayorías electorales estables, hegemonía y consensos sociales, incidir en la toma de decisiones, coadyuvar en el desarrollo y el progreso de la gente, articular el debate de los principales problemas y temas de interés del elector, difundir los pensamientos, ideas y propuestas de los partidos y candidatos participantes, así como, a través del estruendo mediático que estos procesos generan, dar visibilidad y reconocimiento a los candidatos participantes.

Es decir, toda campaña es un proceso complejo, que implica atacar, al menos, cinco diferentes frentes. El primero, es el del conocimiento. Requiere el conocimiento profundo del elector, sus motivaciones, emociones y expectativas. Lo que le preocupa y lo que sueña. Sus principales problemas y necesidades. Su nivel cultural, sus filias y sus fobias. Implica, también, el conocimiento del terreno en el que se dará la competencia, así como el conocimiento profundo de la elección. Es decir, conocer de qué tipo de elección se trata, en el sentido heurístico del término. Implica, también, el conocimiento de los adversarios, sus fortalezas y sus debilidades, sus aliados, sus otros contrincantes, su historial y sus fuentes de financiamiento. En suma, implica conocer para vencer.

El segundo frente, es el de la organización. Esto implica la construcción y afianzamiento de una estructura electoral, distribuída territorialmente, para organizar a los militantes y simpatizantes del partido y del candidato. Esta estructura electoral es la responsable del trabajo proselitista y de persuasión política, el contacto de la campaña con la gente. La organización de la sociedad y sus diferentes grupos, así como la presencia de la campaña en los más diversos núcleos sociales son objetivos centrales que busca alcanzar este frente. En suma, implica organizar para triunfar.
El tercer frente es el de la comunicación. Implica el diseñar, difundir y evaluar los mensajes proselitistas del partido, del candidato y de la campaña utilizando todos los medios al alcance, principalmente los electrónicos. Una comunicación inteligente, persuasiva, diferenciada, orientada a movilizar sentimientos y emociones. Una comunicación que genere votos para nuestra causa y le quite a los adversarios. Implica, además, la comunicación interna para hacer más eficaz el trabajo del equipo de campaña, el del candidato y el del propio partido. Una comunicación organizacional que se convierta en ventaja competitiva y que permita superar a la competencia. En suma, implica comunicar para ganar.

El cuarto frente es el de la persuasión. Implica la seducción, sugestión y atracción de votantes leales, que no sólo otorguen su sufragio a la causa del partido o del candidato, sino que realicen también un proselitismo dinámico e intenso en su núcleo social de influencia. Una persuasión inteligente, creativa y trascendental, que parta del conocimiento de las motivaciones profundas del elector y de la psicología de masas, para luego implementar acciones contundentes orientadas a ganar la elección. En suma, implica, persuadir para subir.

El quinto frente es el de la movilización electoral. De nada sirve investigar, comunicar, organizar y persuadir a los electores, sino se es capaz de movilizarlos a las urnas el día de las elecciones. Implica capacidad operativa y organizativa. Nadie gana una elección sólo con encuestas favorables o una alta popularidad. Para ganar se requieren votos y estos sólo se logran si existe una alta capacidad para movilizar a los electores a las urnas el día “D” y obtener el sufragio a nuestro favor. En suma, implica movilizar para ganar.

Para lubricar estos frentes y articular las operaciones se necesitan estrategias. Las estrategias son los ejes que posibilitan que la campaña llegue a buen puerto y que determina las posibilidades de éxito o fracaso de la misión emprendida. Toda campaña demanda estrategias, ya que estas nos determinan el cómo alcanzar los propósitos buscados. Sin estrategias o con estrategias equivocadas, mal articuladas o pésimamente implementadas, lo más seguro es que se pierde no sólo la elección, sino incluso hasta el registro partidista. Las estrategias son el arte de saber jugar bien en la política, el arte de saber hacer bien las cosas para ganar y hacerlo con contundencia.

Principios de estrategia

Toda campaña implica un juego estratégico que responde a una serie de principios y fundamentos políticos. Estos principios rectores ayudan a fundamentar y determinar la pauta de la intervención política, así como sirven como marco de reflexión para la implementación de las acciones y estrategias políticas.

Estos principios ayudan, además, a entender la importancia de las estrategias en las campañas electorales y la necesidad de valorar, en su justa dimensión, el papel que la astucia, tenacidad y pericia política juegan para obtener resultados positivos en las contiendas electorales.

Los principios de estrategia, muchos de ellos, datan desde la antigüedad y otros han surgido en los tiempos modernos, ligados a los sistemas políticos democráticos. A continuación, se enumeran y describen dichos principios, para luego pasar al abordaje especifico del juego estratégico.

1. Las campañas electorales se ganan a nivel estratégico y táctico. Las elecciones las ganarán aquellos candidatos y partidos que sean más astutos, creativos e inteligentes, los que sean más hábiles en el manejo del juego estratégico.

2. Como en el fútbol, solo hay dos tipos de estrategias. Las de ataque y las de defensa. El verdadero juego estratégico consiste en hacer una adecuada combinación de ambas. El ataque siempre es pro-activo y la defensa reactiva.

3. Toda estrategia busca alcanzar un objetivo. Con la mirada siempre puesta en este, se debe planear, implementar, evaluar y retroalimentar periódicamente las estrategias. Es recomendable, además, buscar siempre una correcta alineación, sincronización y practicidad en el juego estratégico durante la campaña.

4. Las estrategias se diseñan antes del inicio de la campaña y se pueden cambiar en el transcurso de la misma. Sin embargo, se sugiere no hacer tantos cambios de estrategia, a no ser que sean muy necesarios. En todo caso, lo que se sugiere cambiar son las tácticas.

5. Toda estrategia debe proporcionar ventajas sobre los competidores. Estas ventajas deben ser, preferentemente, permanentes y orientadas a debilitar a los adversarios. El ser conocido, querido, seguido, apoyado y votado son ventajas competitivas muy importantes que todo político debe buscar obtener.

6. Toda estrategia debe estar direccionada, para alcanzar objetivos particulares. La estrategia es como un dardo, cada uno debe dirigirse a alcanzar un blanco específico. El éxito de toda estrategia consiste en conseguir pequeñas victorias, bien focalizadas y concretas, que al sumarse y acumularse, dan contundencia al triunfo definitivo.

7. No hay una sola estrategia, sino muchas y múltiples estrategias. En su conjunto estas se deben articular y coordinar. Las más comunes son las estrategias del candidato, del partido y del gobierno en turno. Existen además, estrategias de organización, comunicación, mercadotecnia, proselitismo, construcción de imagen, movilización electoral, construcción de alianzas y estrategias de ataque y defensa.

8. Cada proceso electoral es único, por lo que las estrategias deben diseñarse, aplicarse y evaluarse de acuerdo al tipo de campaña. Una estrategia que fue exitosa en una campaña, puede no serlo en otra.

9. Sino se tiene la capacidad de poner por escrito la estrategia, lo más seguro es que no se tenga. Poner por escrito la estrategia ayuda a darle estructura, forma y coherencia a la misma, posibilitando, también su evaluación y retroalimentación. En materia estratégica, la cultura de la escritura requiere imponerse sobre el verbo y la palabra.

III. Catálogo estratégico

La estrategia implica el arte de derrotar al adversario, sometiéndolo a partir de sus áreas vulnerables. Refiere, por un lado, a acciones de construcción de consensos sociales y, por el otro, de derrocamiento de la oposición. Toda estrategia está orientada por principios y fundamentos que dan vigencia a un catálogo de recomendaciones prácticas que se deben poner en operación con sigilo y sentido de oportunidad.

A continuación, se enlistan este catálogo, bajo la advertencia que en muchos casos son sólo guías o ideas para la acción política y el proselitismo electoral.


1. La mejor estrategia es atacar la estrategia de los adversarios. Para ello, se requiere estudiar e informarse con detalle sobre las estrategias de los opositores y monitorear todos sus movimientos. Al echar por tierra la estrategia del adversario, las posibilidades de avance y triunfo se incrementan.

2. La mejor estrategia consiste en confrontar nuestra principal fortaleza con la principal debilidad del adversario. Para ello, se sugiere hacer un análisis FODA, para determinar, por un lado, en qué aspectos somos fuertes y cuáles son las debilidades del adversario; mientras que por el otro lado, este tipo de herramientas nos ayudarán a conocer áreas de oportunidad y posibles amenazas que se pueden presentar en la campaña.

3. Las campañas electorales no se ganan por los aciertos, se pierden por los errores. La determinante del éxito electoral no es la publicidad, sino los errores y escándalos que se cometen por los candidatos, los partidos y sus equipos durante la campaña.

4. Las campañas negativas generan ventajas competitivas a sus impulsores, incidiendo, determinantemente, en la decisión de la orientación del voto de los electores, contribuyendo, por lo tanto, a ganar las elecciones. En algunos casos, ante una mala gestión y articulación, las campañas negativas, quitan votos y se pueden revertir fácilmente. Sin embargo, mal gestionada una respuesta estás pueden ser eficientes (el país está lleno de perdedores que no supieron responder un ataque).

5. Cuando se es blanco de una campaña negativa y se ha decidido que es política y electoralmente más conveniente no emprender la defensa con otra campaña negativa, se debe responder a los adversarios con elegancia. Las siguientes frases pueden usarse en su oportunidad. ¡Hay quienes utilizan piedras para atacar, yo las uso sólo para construir! ¡Yo soy de la idea de que en la política como en el golf gana quien menos golpes da! ¡Yo no voy a responder a los ataques, mi campaña es de propuestas e ideas, no de calumnias o descalificaciones!

6. La gente comúnmente dice que no hay propuestas en las campañas. Los partidos y candidatos saben que sí. Lo que pasa es que no saben comunicarlas. Centre su esfuerzo en comunicar, creativa e inteligentemente, sus propuestas e ideas, pero no descuide la organización y movilización electoral.

7. La política, en la era moderna, es el arte de saber gestionar adecuadamente los afectos de la gente. El voto es anatómico. Pocos “votan” por el cerebro, muchos por el hígado y la mayoría tomando en cuenta lo que les dicta el corazón. Gestione el afecto de la gente, logre una conectividad emocional con los votantes. Recuerde que la mejor estrategia está orientada a movilizar los sentimientos benévolos (o malévolos) de los votantes, aquella que toca las cuerdas sensibles del elector.

8. La mejor campaña es aquella que logra construir y conservar más y mejor las diferentes ventajas competitivas en las áreas de investigación, comunicación, imagen, gerencia política y movilización de votantes. Ganará la elección aquel partido o candidato que logre construir y conservar el mayor número de ventajas competitivas.

9. Las campañas electorales en el mundo se articulan, de una u otra forma, con base a la generación y a la institucionalización del miedo. Por un lado, miedo a que las cosas empeoren y se pierda lo que se tiene o ha logrado, o que se amenace el sistema de creencias y valores predominante. Por el otro, como garantía de seguridad pública, militar, económica, jurídica o social y salvaguarda ante las amenazas y peligros, reales o imaginarios, existentes.

10. La principal derrota de sus adversarios es la derrota psicológica. Las alianzas, las encuestas favorables, las grandes concentraciones públicas y los apoyos masivos, son dardos que dañan la moral de los contrincantes.

11. Una estrategia que funciona muy bien, ante la actual crisis de la política y ante el predominio de un elector escéptico y descontento, es hacer política criticando a la política y a los partidos tradicionales. La idea es hacerlos responsables de los actuales problemas y convocar al cambio con rumbo. Se recomienda, por lo tanto, criticar a la política tradicional que representan sus opositores (corrupción, demagogia, manipulación, engaño, incumplimiento, ineptitud, autoritarismo, etc.) y proponer que los ciudadanos y nuevos políticos sean los que lleguen al poder.

12. La gente tiende a estar con las mayorías y seguir a los individuos exitosos. Preséntese como la opción de las mayorías y como una alternativa exitosa de gobierno. Recuerde, nadie sigue a un fracasado.

13. La mejor estrategia para un partido en el gobierno es hacer (comunicar) un buen gobierno. La mejor estrategia para un partido en la oposición es mostrar (publicitar y dar razones convincentes) que se tiene un mal gobierno, para que los votantes opten, sin vacilación, por el cambio.

14. La estrategia del voto útil es muy útil en la última etapa de la campaña. Convoca a no desperdiciar el voto, a darle sentido al sufragio y lograr una real transformación del sistema político. La estrategia correcta es presentarle a los electores un solo dilema: más de lo mismo o un cambio verdadero.

15. Toda campaña debe contar, desde un inicio, con un mapa de ruta (plan estratégico y operativo de campaña), que incluya, entre otras cosas, el diagnóstico, los objetivos, definición del mensaje, selección de grupos objetivo, planificación de medios, imagen, presupuestación, estrategias y administración de los tiempos. El plan estratégico da rumbo y dirección a la campaña, el plan operativo posibilita la concreción de resultados.

16. La política del rumor genera dividendos políticos. Los rumores, bien manejados, producen un gran impacto persuasivo entre la gente. El rumor tiene un alto nivel de credibilidad y se transmite en forma “viral,” llegando, incluso, a convertirse en “epidemia.”

17. El mejor político es aquel que promete poco y hace mucho. El peor político es aquel que promete mucho y hace poco. Las expectativas creadas entre los ciudadanos, durante la contienda electoral, determina la valoración que haga de su gobierno. Durante la campaña, no prometa lo que sabe es imposible cumplir.

18. Las elecciones se tratan de valores, perjuicios y estereotipos. Los valores tienen que ver con lo que a la gente le importa, lo que le da valor. La explotación de los prejuicios y estereotipos es un arma útil para ganar adeptos o retirárselos a los oponentes.

19. Toda estrategia debe sustentarse en el conocimiento. Conocer nuestro candidato y partido, conocer nuestros adversarios, conocer los electores (qué es lo que quieren) y conocer la elección.

20. La comunicación en la campaña debe ser una comunicación emocional, dirigida a movilizar emociones y generar el afecto a favor de nuestra causa y el rechazo en contra de los adversarios.

21. La construcción de redes incrementa las posibilidades de éxito. En una campaña se puede impulsar la creación de redes sociales, redes familiares, redes de interés y redes políticas. La mejor campaña es la que se hace en red.

A manera de conclusión

Las campañas electorales definen el carácter de la representación pública y dan legitimidad al ejercicio del poder en todo sistema democrático. Estas acciones proselitistas, que se organizan de manera periódica bajo una serie de normas y procedimientos, constituyen los conductos legales y legítimos, para disputar los espacios de representación pública.

Estas campañas se ganan y se pierden a nivel estratégico y táctico. Esto es, en toda campaña electoral, el tipo y calidad de la estrategia puede ser la diferencia entre el éxito y la derrota. Una campaña exitosa, generalmente lo es, por el tipo de estrategias utilizadas con respecto a la competencia. Por su parte, una campaña sin estrategias o con estrategias equivocadas es una campaña usualmente perdedora.

La astucia, creatividad, inteligencia, habilidad y tenacidad en el manejo de las estrategias ayudan a conquistar los objetivos y derrotar a los adversarios. Si su campaña no tiene estrategias, están mal estructuradas o no se implementan correctamente lo más seguro es que pierda la elección.

Finalmente, es importante recordar que lo más difícil de una estrategia no es pensarla, planearla o escribirla, sino articularla, implementarla, ponerla en operación.

Fuente: E-Lecciones
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De tú a tú. La buena comunicación

Por Yuri Morejón

Hoy tengo el gusto de presentarte “De tú a tú. La buena comunicación de gobierno”, un libro sobre comunicación política pensado, escrito y dirigido para políticos. Para los que gobiernan y para los que aspiran a gobernar. Para todos.

Unas líneas que escribí a principios de año con el ánimo de aportar las claves comunicativas que ayuden a mejorar la maltrecha relación entre políticos y ciudadanos… en una época tan marcada por el descrédito hacia la clase política.

“Permítame que le tutee, presidente. Tenemos un problema. Los políticos no pasáis por vuestro mejor momento…”, son las primeras palabras de un texto marcado por un estilo pretendidamente directo, estimulante y por momentos provocador que desarrollo a través de una “conversación de tú a tú” con un político imaginario pero representativo.

La gestión de la crisis económica o los sonados casos de corrupción han hecho que la clase política sea considerada ya como uno de los principales problemas para los ciudadanos. Me has oído decir en varias ocasiones que el principal problema de los políticos es la falta de credibilidad y la falta de confianza, porque sin ellas nada funciona. De tú a tú. La buena comunicación de gobierno lo que pretende es estimular al político, hacerle reflexionar sobre su propia comunicación y darle las claves para mostrarse más próximo, más sensible, más humano, más creíble y, en definitiva, más confiable.

Por eso expongo los pasos para proyectar una buena comunicación con los ciudadanos. Desde las medidas y propuestas de un gobierno, hasta la gestión de crisis políticas como huelgas, rumores, destituciones o catástrofes naturales, pasando por la relación con los medios de comunicación o la conformación de una buena imagen pública. Y es que a los políticos ya no les basta con gestionar bien su gobierno o con proponer las reformas necesarias. Ni siquiera con ser los mejores. Ahora también tienen que saber comunicarlo. Y ésta es mi propuesta.

Un libro manejable que me gustaría que leyeras. Que no encontrarás en librerías. Porque se da en persona.

De tú a tú. Como a ti y a mí nos gusta.

Fuente: YMR
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Presidencialismo hegemónico y crisis en los partidos políticos de América Latina

Por Félix Ulloa

I
Superadas las dictaduras militares en América Latina, el debate sobre la consolidación democrática ha centrado uno de sus ejes en la reforma política. Con la esperanza de encontrar un camino seguro hacia modelos económicamente incluyentes, participativos y solidarios, que sean a la vez políticamente estables, se han examinado los regímenes presidencialistas y parlamentarios. Sabedor que la mayoría de democracias estables descansan en sistemas parlamentarios, Dieter Nohlen proponía una revisión y adaptación al sistema presidencial según las condiciones de cada país (sin llegar al semi presidencialismo francés de la V República), mientras Juan Linz proponía dar el salto hacia una democracia parlamentaria, rompiendo lazas contra el presidencialismo.

Desde luego ambas hipótesis, una menos empírica que la otra, tendrían que contar con una base institucional fundada en un sólido sistema de partidos políticos y una infraestructura electoral que nuestros países no han desarrollado lo suficiente.

A pesar de asignarle su nacimiento al parlamentarismo en la Inglaterra de 1640 y reconocer su buen desempeño en Europa y algunas ex colonias como Nueva Zelandia, Canadá o Australia -y ejemplos no muy loables sobre todo en Asia y África- nuestro continente se decantó por el régimen presidencialista y como caso exitoso por excelencia, se cita a los Estados Unidos.

II
Cuando afirmé hace unos meses que el estilo presidencial de Mauricio Funes me despertaba temores de una vuelta al bonapartismo estaba pensando más allá del caso salvadoreño, en la tendencia que se observa en varios países latinoamericanos y, que salvando las distancias, presentan rasgos más o menos similares a los del periodo político que vivió Francia a mediados del siglo XIX cuando se instauró la Segunda República.

En efecto, la Asamblea Nacional dominada por fuerzas conservadoras, había aprobado reformas electorales que abolieron el sufragio universal, retornando al voto censitario y eliminando del padrón a millones de electores provenientes de los sectores populares. La figura de Luis Bonaparte percibida como abanderado de las masas, defensor de la democracia y triunfador en las elecciones de 1848 por una abrumadora mayoría con más del 70% de los votos, le facilitó
dar el golpe de estado en diciembre de 1851. Acto seguido convocó a una consulta popular con la cual legitimó su poder y promulgó una nueva constitución.

La constitución de enero de 1852, reforzó los poderes del ejecutivo, extendiendo el mandato del Presidente a 10 años y además reelegible (el cual era de 4 años sin reelección) y disminuyó los del legislativo al que dividió en tres cámaras: Asamblea, Senado y Consejo de Estado. Este modelo duró muy poco en Francia, pues el conspirador, aventurero y endeudado Luis Bonaparte, como lo llamó Engels , muy pronto proclamó el segundo Imperio y se declaró emperador; sin embargo, el llamado Presidencialismo Plebiscitario seria adoptado en América Latina de manera paulatina, pero generalizada y permanente.

Durante el siglo XIX y parte del siglo XX, los presidentes latinoamericanos estaban asociados con la figura del caudillo militar que asumió la jefatura del estado después de la independencia de España, y además de dirigir batallas militares, se identificaban con el papel de funcionarios del estado, pues la implementación de las reformas borbónicas les había obligado a formarse como cuadros de la administración pública.

En nuestros países, se impuso el sistema presidencialista plebiscitario, donde los presidentes son electos por el voto directo y el sufragio universal del pueblo. Y aunque se pretende asignar a los Estados Unidos la paternidad de este sistema, existen grandes diferencias, entre ambos; la principal es su concepción, pues los angloamericanos entendieron la presidencia como una reseña de un monarca temporal cuyo poder y legitimidad estarían condicionados por un organismo intermedio entre el presidente y el pueblo, que no es otra cosa que el Colegio Electoral. Además los padres fundadores establecerían una serie de mecanismos llamados pesos y contrapesos (check and balances, veto, impeachment) para evitar que hubiera una sobre preeminencia de un poder sobre otro. Y aunque el Presidente de los Estados Unidos tiene una gran capacidad de decisión, su contrapeso lo ejercen los estados y, en ocasiones, se ha hablado de un gobierno desde el Congreso Federal o un Gobierno de los Jueces, por las sentencias que emite el Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

III
Pero volviendo al panorama latinoamericano actual, es válido decir que la llamada primavera democrática que vivió nuestro subcontinente al inicio del siglo XXI, y que devolvió las esperanzas a nuestros pueblos, comienza a generar desencantos.

De hecho, una vez finalizada la guerra fría y desmontadas las dictaduras militares, comenzaron a ser electos en procesos más o menos libres y competitivos, presidentes civiles que prometieron profundizar la democracias y sacar a nuestros países del atraso y la miseria. La realidad fue diferente. Con la aplicación de las políticas impuestas desde las instituciones financieras internacionales, en las décadas de los ochenta y noventa, conocidas como el Consenso de Washington, los resultados fueron más pobreza para los pueblos y mayor concentración de la riqueza en poquísimas manos.

Sin el temor a la represión militar ni a invasiones militares, los pueblos latinoamericanos se lanzaron abiertamente a la búsqueda de opciones alternativas, eligiendo gobernantes y representantes de los más variados orígenes: dirigentes sindicales, ex guerrilleros marxistas, líderes indigenistas, militares contestatarios, amas de casa, periodistas críticos, pastores religiosos y un largo etcétera, conforman la lista de quienes fueron depositarios de esa esperanza de cambio de rumbo en el nuevo siglo.

Pero salvo excepciones que confirman la regla, una vez en el poder los presidentes se han considerado los elegidos y usan el mismo poder de las instituciones para modificar las reglas del juego, buscando no la consolidación de la democracia, sino su continuidad en el cargo y el sometimiento de los otros órganos del estado. Al igual que Luis Bonaparte, los discursos van más allá de la demagogia y se consideran los salvadores de la democracia, creen que encarnan los valores de la nación y que representan al pueblo entero. Asumiéndose sobre los intereses de las clases comienzan a dictar órdenes que deben ser acatadas por el solo hecho de salir de la Casa Presidencial.

El papel omnipresente de las Presidencias en América Latina en la última década ha producido más desencantos que logros y satisfacción, y no dudamos que entre sus causas se encuentra la debilidad de las instituciones del estado, que se tambalean al ritmo de la crisis que afecta a los partidos políticos, ya que son éstos quienes no solo deben garantizar la estabilidad del sistema sino además, proveer los cuadros que harán funcionar dichas entidades del estado.

IV
Más de un cuarto de siglo de ejercicios democráticos y procesos electorales competitivos y cada vez más transparentes y confiables, parecía indicar que la democracia se enraizaba, abonada por un sistema de partidos modernos, comprometidos con principios y prácticas democráticas. Pero no fue así, los partidos políticos al liberarse de la tutela impuesta por el autoritarismo militar de las viejas dictaduras, comenzaron a fallar. La corrupción y el dinero fácil que llegaba a los bolsillos de sus dirigentes, la falta de respeto a los valores y prácticas como la rendición de cuentas, la ausencia de auditoría social, el clientelismo político, anulan toda identidad partidaria basada en la ideología y los han convertido en maquinarias electorales, que requieren de multimillonarias sumas de dinero, que sólo los grandes intereses corporativos puede invertir.

El círculo vicioso se reproduce cuando los candidatos ganadores y los partidos que se reparten las cuotas de poder público deben pagar las facturas de sus financistas. El tráfico de influencias se vuelve la regla y la mutación hacia una plutocracia, aún en los países más pobres, es ineluctable.
A pesar que las últimas elecciones presidenciales en América Latina confirman lo anterior, las voces de alerta se alzaron hace varios años. El aparecimiento de outsiders en la década de los noventa fue el primer grito ciudadano de rechazo a las prácticas antidemocráticas de los partidos. La experiencia no fue buena ni en Perú, Haití, Guatemala ni Venezuela, pero si de algo sirvió, fue para mostrar palmariamente que la democracia basada en el sistema de partidos que venían de la época dictatorial, debería superar esas debilidades.

Los latinoamericanos no estábamos satisfechos, ni estamos ahora, con el desempeño de los partidos políticos. Y esa falta de confianza en tales instituciones de la democracia representativa, afecta también la credibilidad de las instancias y órganos del estado. Así lo relata el informe de Latinobarómetro cuando encendió las señales de alerta advirtiendo que: “Ese deterioro en la confianza hacia los partidos políticos también afecta la credibilidad de las instituciones, como los Parlamentos, afectando hasta los mismos procesos electorales, ya que los ciudadanos no ven ninguna utilidad, ni sentido, en la existencia de los partidos.

Ante este tema, el estudio nos muestra estos alarmantes resultados ante la pregunta de “alguna” o “mucha confianza”: Argentina manifestó “cero”, Colombia diez por ciento (10%), México doce por ciento (12%) siendo Uruguay el país donde más se confía en los partidos políticos, al lograr un treinta y dos por ciento (32%)”.

La buena noticia es que en todos los estudios de opinión sobre este tema, la gran mayoría de la ciudadanía latinoamericana dice que es inconcebible una sociedad moderna y democrática sin los partidos políticos. Ergo, el mensaje es claro, los partidos políticos son indispensables, como dice Ramón Cotarelo; pero, agregamos nosotros, otro tipo de partidos políticos en los que se respete la democracias interna, la transparencia y la rendición de cuentas, la equidad e igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, con especial atención al desarrollo político de los jóvenes, etc.

V
Conciliar la propuesta de Nohlen con las urgentes necesidades de poner coto a este presidencialismo hegemónico y ayudar a los partidos políticos a superar la crisis de credibilidad y funcionamiento que los agobia, es la ingente tarea de las nuevas generaciones de líderes en el continente.

Sin profundizar en las ventajas y desventajas del presidencialismo y del parlamentarismo, ya enlistadas por los académicos, consideramos que la introducción de las instituciones de la democracia directa (referéndum, plebiscitos, revocatoria de mandato e iniciativas ciudadanas), serían un primer paso para limitar los a veces omnímodos poderes de los presidentes latinoamericanos. Y sabiendo que paradójicamente, son estas instituciones manipuladas desde el poder ejecutivo, las que son utilizadas para legitimar los excesos presidenciales, es necesario establecer claramente los mecanismos y procedimientos para su correcta implementación. Por tanto, se impone desarrollar amplias campañas de educación cívica, electoral y política que eleve el nivel de conciencia, información/formación, participación y organización de la ciudadanía, que es en última instancia la depositaria del poder soberano del pueblo.

En cuanto a los partidos políticos, su reinvención pasa por adoptar y aplicar las normas de la democracia interna, el principio de rendición de cuentas, remozar sus liderazgos, aplicar la igualdad de género y asumir en sus agendas los nuevos desafíos del mundo moderno.

Fuente: DiarioCoLatino
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España: Política 2.0: De las sedes a las redes

En su blog, Antoni Gutierrez Rubí, asesor de comunicación español, habla de los partidos políticos que han nacido en Internet. “La sede es la referencia física del partido” afirma en su artículo Los partidos (nativos) de Internet: de las sedes a las redes.

En su reflexión, Rubí asegura que la gente ya no quiere ir a las sedes de los partidos: “La sede se ha convertido en el símbolo de una política demasiado rígida y orgánica para una vida y una demanda más flexible y transversal. La gente se mueve a través de la red, y es a través de las redes como quieren encontrar a los partidos políticos y tener contacto con ellos”.

Esta transformación marca el paso que señala el autor en el título, el paso de las sedes a las redes. Este traspaso está marcado por ciertos beneficios como la facilidad de intercomunicación con los militantes que ya se encuentran en la red.

Además de este traspasdo del mundo físico al virtual, han surgido movimientos de la propia red, los llamados partidos nativos que se organizan a través de la red y que han nacido directamente de ésta. En España hay tres ejemplos de reciente creación.


1. El Partido Pirata. En España el partido pirata existe desde diciembre de 2006, abogan por la reforma de las leyes de propiedad intelectual e industrial, incluyendo el copyright y las patentes, la promoción del copyleft y los sistemas operativos libres (como puede ser GNU/Linux).

Fundado en Suecia el 1 de enero de 2006, el Partido Pirata (Piratpartiet) cuenta hoy con más de 45.000 miembros, siendo la tercera fuerza política sueca en número de afiliados. Este rápido crecimiento se debe en parte al protagonismo que tuvo esta formación en las protestas contra el cierre del servidor de intercambio P2P Pirate Bay por parte de la policía sueca y, también, porque representan un desafío a lo establecido y a la política formal. Es decir, defienden intereses muy concretos y, al mismo tiempo, retan, con su voto crítico, al conjunto del sistema político y electoral.

Su primera gran irrupción política tuvo lugar en las elecciones europeas del 7 de junio de 2009, donde el partido pirata obtuvo el 7,1% de los votos suecos, lo que le dio por primera vez un escaño en el Parlamento Europeo. Un éxito sin precedentes.



2. El Wikipartido. Es un partido autodenominado “noocrático”, un término que hace referencia a cualquier sistema de gobierno social y político que está basado en la prioridad de la mente humana, el primer sistema noocratico que se tiene constancia lo propuso Socrates, luego Platon propuso su sophocracia, un gobierno controlado por los sabios. En nuestro caso nos referemos a noocratico cuando pretendemos gestionar la inteligencia colectiva con nuestro sistema, la tecnología Wiki, lo cual se podria decir que la inteligencia colectiva es quien gobierna en nuestro sistema”.

Para crear este partido se ha optado por crear una wiki (similar a la página web de la wikipedia) de manera que las personas puedan sin mucha dificultad participar, opinar y ver en cada momento lo que se está realizando.



3. El partido de Internet (PDI). Creado a finales de 2009, es un partido político que nace de una iniciativa popular cuyo principal objetivo es la participación ciudadana en el proceso político, con la intención de poner a la clase política al servicio de la sociedad.

El funcionamiento es el siguiente: los diputados conseguidos por el PDI votarán en el Congreso de los Diputados (y en el resto de cámaras de representantes) lo que se decida proporcionalmente por Internet en cada momento. Así, se plantea aprovechar tanto las ventajas de la democracia directa como de la representativa:

1. Se vota al PDI en las elecciones tradicionales.

2. Por Internet se elige un/a representante virtual, estableciendo que nuestro voto vaya a lo que diga PSOE/PP/otro partido o una persona concreta, salvo que no estemos de acuerdo y queramos votar de forma directa. Por ejemplo, en temas polémicos como el canon digital o el aborto.


Más información: www.gutierrez-rubi.es/

Fuente: Daniel Ivoskus
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España: El Gobierno tiene mucha cara

Por Dealbert Medrán

Parole, parole, parole… en el debate parlamentario de esta mañana, en el que gracias a la abstención de CiU evita que el decreto del Gobierno se tramite como Proyecto de Ley –complicando la adopción del tijeretazo-, se han usado muchas palabras. Muchas. Frases, titulares. De reproche de unos y de otros. Pero ¿los votantes nos quedamos con eso?

Pasemos de las palabras a los números. Según la escuela de comunicación de Palo Alto (California), el 80% de un mensaje depende de nuestro cuerpo y nuestra voz. ¿El 20% restante? Las palabras. Sí, parole, parole, parole. Es más, algunos especialistas creen que la contribución de esas palabras al mensaje es incluso inferior: un 7%. Aunque también hay quien cree que la influencia de nuestra pose es del 55%. Pero en ambos casos, número arriba o número abajo, es más importante el cómo que el qué. O quizás, que el cómo acaba siendo el qué.

El País nos ofrece una imagen que es, en sí misma, un caso práctico de lo visto. La fotografía de la bancada del Gobierno es más importante que el qué (el sí a las medidas por un voto) porque escenifica la situación política del país de una manera fidedigna. Supera al discurso. Supera a lo defendido en la tribuna de oradores.

Si el lenguaje no verbal tiene la capacidad de evocar reacciones emocionales, deberíamos preguntarnos qué evoca esta foto. Sin duda, un ejercicio interesante. Porque observamos cansancio, agotamiento, se ven superados… en definitiva, genera emociones de inseguridad. Si el que toma las decisiones se muestra así, ¿cómo deben estar las personas que peor lo pasan en esta crisis? Ese tipo de juicios son los que genera la fotografía.

Este perfecto caso de estudio nos sirve para repasar los elementos que juegan un papel esencial en este proceso comunicativo: postura, expresión facial, gestos y mirada:

•Postura: los ministros aparecen hundidos en sus escaños, muestra de la inseguridad y el miedo que les produce la situación. Esas posturas comunican ese temor. Justo lo contrario de lo que se quiere comunicar a los mercados y al conjunto de la ciudadanía. Sólo el presidente está erguido, aunque su semblante es un poema. Mantener una postura de acuerdo al mensaje que un líder comunica es esencial para asegurar una correcta interpretación del mismo. El mensaje del Gobierno colisiona con lo que se desprende de sus posturas.

•Expresión facial: lo acabamos de comentar, la cara de Zapatero es un poema. Semblante serio, de circunstancias… potentes transmisores de información. Defender las medidas para fortalecer la economía con un gesto fruncido o apagado transmite lo contrario de lo que se pretende construir. Según señala Sebastià Serrano “el escenario más atractivo de los diferentes paisajes corporales dibujados por las emociones es el paisaje facial, de las caras”. El del Gobierno tiene poco atractivo.

•Gestos: Salgado y Chaves se tocan el mentón, representación de la preocupación. Moratinos se sostiene la frente con la mano… gestos que en la mayoría de ocasiones son producidos por el cuerpo de forma inconsciente y, de ese modo, exterioriza las emociones. Difíciles de controlar, ahí radica el poder de la imagen y la autenticidad del momento.

•Mirada: Moratinos la esconde. Zapatero y Caamaño tienen su mirada perdida en un horizonte complicado. Chaves parece mirar con miedo, como si no quisiera ver lo que está pasando. Los ojos pueden proporcionar las señales más reveladoras y exactas de toda la comunicación humana porque son un punto focal del cuerpo y las pupilas trabajan de forma independiente. Zapatero estuvo a punto de pedirnos en 2004 que le miráramos a los ojos “Mírame a los ojos y dime que eres de derechas”, en un prototipo de cartel electoral. Hoy era él el que no quería mirar a los ojos a los españoles.

Este Gobierno tiene mucha cara. Tanta, que la información que desprende es más reveladora que sus medidas o sus discursos. O, al menos, eso es lo que perciben la mayoría de ciudadanos. Por algo, antes del desbarajuste, el 75% de los ciudadanos no confiaba en su presidente. Veremos que dice el próximo barómetro del CIS…

Fuente: E-Campanya
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Precampaña de guante blanco en Brasil

Los principales candidatos, Dilma Rousseff y José Serra, a veces parecen defender las mismas ideas.- La única voz crítica es la de Marina Silva, de los verdes.

Por Francho Barón

Nada mejor que seguir de cerca la precampaña electoral brasileña para entender el verdadero significado de la palabra tibieza. Salvo las frecuentes andanadas que lanza la candidata del Partido Verde (PV), Marina Silva, que siempre dio muestras de no tener pelos en la lengua, los principales contendientes, Dilma Rousseff y José Serra, a menudo aparentan ser amigos del alma y defender las mismas ideas. El pasado martes, en el marco de un encuentro organizado por la poderosa Confederación Nacional de Industria (CNI), los tres candidatos coincidieron en las prioridades en materia de política económica y fiscal: necesidad de reducir los tipos de interés bancario y de emprender una reforma tributaria a fondo, y un aumento de la inversión pública en infraestructura. Rousseff también hizo suyas ayer las propuestas de Serra en materia de sanidad ante los micrófonos de Radio Tupí.

El encuentro entre candidatos y empresarios, que no permitía réplicas en las intervenciones, se perfiló como la antesala de lo que será la campaña electoral y los debates televisados de su recta final. Tanto el socialdemócrata como la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) admitieron el éxito de la actual política económica brasileña, quizá porque ambas formaciones políticas comparten el mérito de su vigencia. El ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) puso las bases de un modelo basado en el rigor fiscal, una fluctuación estable del real frente al dólar y un sistema de metas anuales para meter en cintura la inflación. Lula, por su parte, potenció el modelo de su antecesor y recolectó los frutos. Hoy ningún candidato que pretenda ganar las próximas elecciones se atreve a cuestionar estos principios, de marcado corte liberal.

Durante su alocución, Serra lanzó alguna que otra crítica a la candidata de Lula, a la que responsabilizó de no haber hecho nada durante sus años en el Gobierno para lanzar la tan necesaria reforma tributaria, reducir los tipos de interés, frenar la escalada imparable del real y propulsar nuevas inversiones en infraestructura, principalmente en puertos y aeropuertos. Rousseff, que evitó arremeter contra su rival, se comprometió a alcanzar tres grandes objetivos si gana las elecciones: aupar a Brasil al grupo de los países más ricos del mundo, mantener el crecimiento sostenido de la economía brasileña, aumentando de esta manera la renta per cápita, y erradicar la pobreza definitivamente mediante la redistribución de la renta.

Marina Silva, siempre crítica con el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) lanzado por el equipo de Lula y que provocó su salida del Gobierno, insistió en que Brasil carece de un modelo de Estado sostenible. "No tenemos un programa de obras en Brasil. El PAC no es un programa, sino una mera gestión de obras. No es un programa pensado para el crecimiento de Brasil en los próximos 20, 30 o 40 años", enfatizó.

Los últimos sondeos de intención de voto señalan que Rousseff ha ido ganándole terreno a Serra progresivamente. De celebrarse las elecciones este mes, se produciría un empate técnico (ambos con el 37% de los votos) entre ambos candidatos, aunque algunos sondeos apuntan a que Rousseff ya le saca a su contrincante una pequeña ventaja. Silva se mantiene a una considerable distancia de ambos, con el 7% de la intención de voto.

Fuente: El País
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Políticos 2.0. La reinvención del “door to door”

Por Carlos Goni Apesteguia.

Que las nuevas tecnologías son un instrumento con cada vez más influencia en la política es evidente. Los grandes partidos en España tienen ya multitud de espacios 2.0 que utilizan como plataformas para llevar sus propuestas a un público más numeroso que el que permiten los medios tradicionales. Otra de las grandes virtualidades de la comunicación política en plataformas alternativas es la función de generación de comunidad e identidad por parte de los partidos.

Hasta ahora estas dos posibilidades, la informativa y la agrupadora, han sido las dos vías fundamentales por la que las NNTT se han insertado dentro de la estrategias de comunicación de los partidos. Sin embargo, la semana pasada se abrió una posibilidad en el uso de nuevos soportes comunicativos para los partidos: el Twittdebate. Los dos participantes fueron los políticos navarros Santiago Cervera (PPN) y Roberto Jiménez (PSN) ya que la convocatoria no se pudo extender al resto de políticos navarros al no contar estos con Twittter como medio de comunicación habitual.

Esta claro que el debate, ocurriera lo que ocurriera, era un momento histórico para la comunicación política 2.0. Desde luego fue más lo simbólico del momento que su desarrollo. Pese a que para el evento se utilizaba una herramienta para monitorizar eventos en Twitter, cham.tl, que demostró su condición de versión beta, el duelo fue caótico y las respuestas se hacían difícilmente comprensibles. Se intercalaban preguntas y respuestas de manera anárquica y con un desorden que obligaba a los seguidores a adivinar a qué pregunta se respondía. Gracias a Dios el Diario de Noticias publicó poco después una reconstrucción del debate que lo presentaba de manera inteligible. Esta transcripción mostraba las limitaciones del debate a través de una plataforma de microblogging pero también mostraba lo que conforman las grandes opiniones y preocupaciones que la comunicación política 2.0 suscita en los líderes políticos.

Guzmán Garmendia, uno de los promotores del evento, había proporcionado a los dos candidatos un tutorial de cuáles son las claves de una comunicación 2.0 en su blog: transparencia, bidireccionalidad y dedicación. Y los dos políticos llegaron con la lección aprendida haciendo mención a estos tres elementos como la clave para un aprovechamiento y un buen uso de las NNTT en política.

Ambos valoraron, sobre todas las cosas, la posibilidad que las redes sociales proporcionan para establecer una comunicación estrecha con los votantes, es decir, la bidireccionalidad. La posibilidad de entrar en un diálogo fluido con los votantes y de establecer conversaciones con ellos fue lo más destacado por los dos candidatos. Las redes sociales acercan a los políticos a la masa de votantes e incluso pueden hacer que los políticos se dirijan personalmente a sus seguidores. Por tanto, la comunicación 2.0 rompe con el hermetismo de la clase política y le permite participar en el debate y, sobre todo, personalizar la política. Son plataformas que permiten la presencia de los políticos desde una comunicación familiar en busca de la generación de empatía.

El Twittdebate demostró que las plataformas 2.0 todavía no han desarrollado los mecanismos adecuados para acoger un debate político pero sí puso en claro la importancia que por parte de los candidatos se da a las redes sociales como instrumentos conversacionales. Los políticos quieren formar parte de las conversaciones y por ello procuran abrir los canales necesarios para ello. Quizá uno de los elementos que mayor credibilidad da a estos mecanismos es la exposición de los políticos en estas conversaciones, despojados de la protección de los regladísimos debates o la unidireccionalidad de los mítines políticos. El “door to door” ha vuelto a la política gracias a los canales 2.0.

Fuente: El Blog de dog
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Redes sociales, protagonistas en los websites de los partidos

Vía PR Noticias he leído que, en las últimas elecciones en el Reino Unido, las redes sociales han tenido una gran influencia en la población, especialmente en la franja de edad comprendida entre los 18 y los 24 años. Es más, en la noticia califican esta influencia como “decisiva”, tanto que influyó un 40% en el voto, lo cual es una cifra a tener muy en cuenta.

“Facebook (con un 36%), blogs y websites políticos” fueron las principales plataformas que los jóvenes británicos emplearon durante las pasadas elecciones. Twitter, sin embargo, se quedó a la cola en cuanto a seguimiento de la campaña.

Siempre me ha gustado la página web del Partido Conservador. Muy visual y de fácil navegación para el usuario y en cuya página de inicio existe ya un apartado específico para que sus seguidores puedan unirse a su red de Facebook. Con motivo de estas elecciones, he consultado la del partido Liberal Demócrata y, aunque son radicalmente distintas, también tiene un apartado para que los simpatizantes se puedan unir a la red de Facebook (Twitter y You Tube).

En España, las páginas webs de nuestros partidos siguen siendo poco visuales (con excepciones), con demasiada información en las páginas de inicio (tanta que, no sabes por dónde empezar). En la del PSOE también existe la posibilidad de seguir las novedades y la actualidad del partido a través de las redes sociales. En la del PP también existe esta posibilidad.

Cuatro partidos, dos países, ideologías diferentes, distintas formas de plantear sus páginas web pero que tienen en común que las redes sociales son una parte importante de su política y de su posicionamiento en la red.

Seguramente, de cara a las próximas elecciones municipales de 2011, veremos muchos cambios de cara en las páginas web de partidos y de los candidatos. El acceso a las redes sociales debería tener un espacio, si cabe, de mayor protagonismo en ellas porque, lo que está claro hoy en día es que en ellas está el futuro de la política.

Fuente: Comunicación +
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"Votantes tienen baja opinión de políticos"

Invitado por la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de San Martín de Porres a dar una charla sobre las últimas novedades en el marketing político, entrevistamos al consultor internacional Mark Klugmann, ex asesor de Ronald Reagan.

Correo: En el marketing político es casi un axioma decir que para ganar una elección hay que adueñarse del centro. ¿Usted comparte esta idea?

Mark Klugmann: No. Lo único cierto es que quien gana el 51% del voto gana las elecciones. Presumir que la distribución del voto se asemeja a una distribución normal, donde el electorado se concentra en torno al punto central o media es una equivocación. La política funciona en muchas dimensiones, no en una sola, como pretende la clasificación entre izquierda-centro-derecha. Tomemos temas tan controversiales como el aborto o la pena de muerte. ¿Dónde estaría el centro? La confusión parte porque lo que el electorado quiere es un liderazgo con un temperamento prudente y moderado.

C: ¿Cómo interpretar entonces el escenario político electoral?

MK: Primero, no sólo cada país es un escenario diferente sino cada campaña. Sin embargo, podemos clasificar diferentes ejes en torno de los cuales puede concentrarse el debate electoral. Uno de ellos es el eje económico, donde los extremos son el liberalismo y el estatismo. En un pacífico cantón suizo, ese conflicto puede limitarse a un debate sobre si un impuesto se eleva o no en dos puntos; mientras que si vives en un país como Bolivia, el debate es mucho más profundo que una polémica universitaria entre dos escuelas de economía diferentes. Otro eje de debate es el cultural, donde las opciones son entre modernidad y tradicionalismo.

C: En el Perú se ha puesto de moda, para la campaña electoral municipal por Lima, el eje corrupción-honestidad.

MK: No quiero opinar sobre un escenario específico que desconozco, pero típicamente, en América Latina (y aún fuera de ella), la mayoría de los votantes tienen una opinión muy baja de sus políticos, a quienes de antemano consideran corruptos. Los electores no tienen mucha expectativa de que alguna opción política se pueda diferenciar de las demás en este campo. Hay casos, muy excepcionales, cuando el votante puede ver a un político como un corrupto que va más allá de lo conocido históricamente en su país y a otro como un caso aislado de "manos limpias"; pero no es típicamente el punto discriminador. Los votantes en las elecciones municipales están muy enfocados en temas concretos de la vida cotidiana y típicamente suelen exigirles responsabilidades que están más allá de sus competencias constitucionales.

C: Volviendo a las elecciones generales ¿qué significa que el centro no es el medio?

MK: Cuando uno piensa que el "centro político" está a mitad de camino entre sus ideas y las del contrincante, lo único que logra es acercarse a las posiciones del contrincante y llevar el campo de batalla a una situación menos favorable. Mira lo que ocurrió en Chile los últimos veinte años. La Concertación renunció a pelear sobre el modelo económico, lo aceptó y neutralizó esa dimensión donde la derecha tenía asegurada la mayoría, cambiando el eje del debate al de democracia versus autoritarismo y polarizándolo. Lo que ahora logró Piñera fue desplazar el debate de ese eje, que ya había perdido vigencia tras la muerte de Pinochet y donde él podía exhibir credenciales de demócrata al haber votado a favor del NO en el referéndum de 1989, al de la lucha contra la delincuencia, donde la Concertación había fallado consistentemente durante veinte años. La paradoja de la política electoral consiste entonces en que hay que alejarse del centro para alcanzar la mayoría.

C: ¿Qué nuevos descubrimientos del marketing político puede destacar?

MK: Hay académicos que, sin enfocarse directamente en fenómenos electorales, contribuyen indirectamente al marketing electoral con sus investigaciones en el campo de la psicología o de la estadística inferencial que se pondrán en práctica en los próximos años. A principios del siglo XX se comenzó a utilizar las encuestas, luego se introdujo la radio y luego la televisión. Todas esas tecnologías revolucionaron la forma de hacer una campaña política. Más recientemente se ha utilizado los "dial group", donde a una audiencia se le provee de un botón que giran hacia los lados conforme el tema de debate les resulta interesante o aburrido y se puede analizar que parte específica del discurso del candidato capta la atención de la audiencia. Ahora se ha comenzado a explorar el uso de las imágenes por resonancia magnética para analizar el funcionamiento del cerebro de una persona expuesta a una campaña política. Se encontraron dos cosas fascinantes. Primero que el elector miente mucho en las encuestas, pues hay diferencias entre lo que manifiestan y las reacciones cerebrales subconscientes.

C: ¿Cómo es eso posible?

MK: Se han hecho experimentos donde a niños de lugares tan disímiles como Suiza o India se les mostraba por menos de 1 segundo la foto de dos candidatos y en el 70% de los casos ellos elegían al candidato ganador. Todo esto es hecho como un juego, por ejemplo, a los niños les dices: "imaginen que van a pasear con su familia en un barco, ¿cuál de estas dos personas debería ser el capitán?". Hay una estructura en el cerebro humano absolutamente especializada en ver e interpretar a partir del rostro de otros seres humanos en quienes confiar y en quienes desconfiar. Las personas sacan sus impresiones de una forma desproporcionada a partir de algo absolutamente irracional. Cuanto más tiempo se exponga la imagen pero el pronóstico pues se permite entrar en funcionamiento otros procesos cerebrales.

Fuente: Correo
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Argentina cumple 200 años en un clima crispado

Una formidable participación popular y un enrarecido clima político marcan los festejos del Bicentenario de la República Argentina, que tendrán mañana su cierre y su momento estelar con el esperado discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y con un monumental desfile callejero que ha organizado Diqui James y su grupo Fuerza Bruta (en la línea de la Fura dels Baus).

El enfrentamiento político ha hecho que el vicepresidente de la nación, Julio Cobos, no haya sido invitado a la cena de gala en la Casa Rosada, prevista para mañana, junto con todos los mandatarios latinoamericanos que acudirán a la cita; que la presidenta se niegue a asistir hoy al lado del intendente de Buenos Aires, Mauricio Macri, a la reapertura del teatro Colón (donde sí estará Cobos) o que el Tedeum oficial, con asistencia de personalidades extranjeras, se celebre en la basílica de Luján, en paralelo al que tendrá lugar en la catedral de Buenos Aires y en el que se espera que el cardenal Jorge Mario Beroglio mantenga su habitual línea crítica con el Gobierno.

Sorprendente resultó también la ausencia de la presidenta en el desfile militar que recorrió el sábado la gran avenida 9 de Julio, la segunda ocasión desde el fin de la dictadura militar en el que las Fuerzas Armadas salían a la calle. La parada, con más de 5.000 efectivos, fue presidida por el jefe del Gabinete (que cumple funciones similares a un primer ministro), Aníbal Fernández. Portavoces de la Casa Rosada aseguraron que Cristina Fernández nunca había tenido intención de asistir al acto castrense, sin más explicaciones, mientras que otras fuentes intentaban suavizar su ausencia sugiriendo un "exceso de fatiga".

En este clima, dos encuestas publicadas ayer resaltan la desconfianza de los argentinos hacia su clase política. Un gran sondeo encargado por Clarín a la respetada consultora Graciela Römer muestra que "los argentinos piensan, en su gran mayoría, que el país carece de instituciones confiables, que su población adolece de un marcado individualismo y de verdadero sentido de comunidad nacional". El sondeo publicado por La Nación pregunta a los encuestados "qué falta principalmente en la Argentina", y el 53% opina que "políticos" y "líderes sociales". Los argentinos se definen mayoritariamente a sí mismos como chantas (una expresión que lo mismo define al simpático timador que al caradura), pero también como un pueblo muy solidario.

En general, y según la encuesta de Römer, se ha acentuado el compromiso con la democracia, que parece el mejor régimen posible al 90% de los ciudadanos, lo que supone un incremento considerable respecto a 2002, cuando, golpeados por una crisis económica brutal, el apoyo rondaba el 78% de los encuestados.

Según el sondeo de La Nación (realizado por la Universidad 3 de Febrero), el 82% de los argentinos se siente orgulloso de serlo, aunque casi el 76% asegura que los ciudadanos no cumplen ni con sus derechos ni con sus obligaciones. "Una característica es el irrespeto por la ley", mantiene también Graciela Römer.

Muchos argentinos contraponen su imagen del Primer Centenario, en 1910, en el que supuestamente Argentina se sentía llena de optimismo y confianza, con la del Bicentenario, en la que la mayoría se siente mucho menos confiada. "En el primer centenario, Argentina ocupaba el octavo lugar entre los países del mundo. Cien años después, estamos disputando el lugar 57", recuerda Ricardo Kirschbaum, director de Clarín.

"Esa es también una imagen deformada", mantiene el profesor Mario Rapoport, de la Universidad de Buenos Aires, "porque en 2010 estamos mejor que en 1910. Entonces había muchos sectores sociales excluidos y una pésima distribución de ingresos. Ahora se ha culminado un proceso de integración muy positivo". "El modelo de 1910, una sociedad exclusivamente agroexportadora, servía para una población de 10 millones de habitantes. Con 40 millones, hacen falta otros factores de desarrollo. Ahora estamos mucho mejor ubicados", asegura Rapoport. "Nuestra autoflagelación tiene mucho que ver con lo que pasó en la dictadura, con el trauma experimentado por toda la sociedad, y con la absurda creencia de que la civilización y todo lo bueno viene de Europa y no de esta parte del mundo".

Al margen de encuestas y de sondeos, la mayoría de los argentinos, o al menos las clases populares (la clase alta y media profesional parece haber aprovechado para huir de la capital, para enfado de sus conciudadanos), han decidido participar festivamente en la celebración del Bicentenario de la República. Centenares de miles de personas (algunas llegadas de provincias en autocares expresamente fletados para la ocasión) abarrotan estos días el paseo de la Independencia, montado a lo largo de la avenida 9 de Julio, donde se suceden los desfiles y conciertos.

Ayer domingo le tocó el turno a las comunidades inmigrantes y a las delegaciones extranjeras. Más de 3.500 personas, en su mayoría descendientes de españoles, italianos, alemanes, árabes, coreanos y japoneses, tomaron el paseo con sus bandas y banderas, en homenaje al país que acogió a finales del XIX y principios del XX a una enorme población inmigrante. José Antonio Nespral, del Centro Asturiano, recordó que en los años veinte en Argentina llegó a haber más de 800.000 españoles, sobre una población de 20 millones de habitantes. "El Centro Asturiano llegó a tener más de 20.000 socios cotizantes. Le estamos muy agradecidos a este país porque nos acogió como ciudadanos propios y nos permitió prosperar, cuando en España era imposible", afirmó.

Fuente: El País
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Maratónico cierre de campaña en elección presidencial de Colombia

Los nueve candidatos que se disputarán la presidencia de Colombia en las elecciones del 30 de mayo tuvieron una maratónica jornada este fin de semana, cuando terminó la campaña en plazas públicas.

Los principales aspirantes a suceder a Álvaro Uribe viajaron de uno a otro extremo de este país de 1.142.000 kilómetros cuadrados. A bordo de vuelos privados, algunos visitaron varias ciudades y regiones en un mismo día.

Las autoridades han redoblado las medidas de seguridad, luego de que guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) retuvieron transitoriamente en el sur del país un bus con simpatizantes del candidato liberal, Rafael Pardo.

“Nos queda una gran preocupación porque evidentemente las FARC están buscando afectar los procesos democráticos e intimidar a los civiles, y eso merece no sólo nuestro rechazo sino el de toda la sociedad”, advirtió Pardo.

Unos 350.000 efectivos de la fuerza pública cuidarán el proceso electoral, informó la Presidencia de la República, al tiempo que se reportaron sabotajes de la guerrilla en tres poblados de Antioquia, en el noroeste del país.

Los dos candidatos favoritos en las encuestas de intención de voto, el oficialista Juan Manuel Santos del Partido de la U, y el independiente Antanas Mockus del Partido Verde, encabezaron actos públicos este domingo en la ciudad caribeña de Cartagena y en Bogotá, respectivamente.

Los candidatos usaron diversos recursos, como presentaciones musicales en vivo, así como la entrega de afiches, camisillas y otros materiales propagandísticos para atraer seguidores.

Sólo publicidad y redes sociales

En adelante, los aspirantes sólo podrán hacer proselitismo por las redes sociales y a través de publicidad política, que estará permitida hasta un día antes de las elecciones, le informó a BBC Mundo Sabas Socarrás, de la oficina de prensa del Consejo Nacional Electoral.

Las últimas encuestas publicadas muestran a Mockus y Santos empatados y prevén que se necesitará una segunda vuelta presidencial el 20 de junio, ya que ningún aspirante aparece con más del 50 por ciento de intención de voto.

Por eso, Santos y Mockus intentan cautivar un pequeño margen de electores que aún se declara indeciso.

Pero la cacería no se dirige sólo a los votos de los indecisos, sino también a los seguidores de los candidatos rivales.

En un discurso en Bogotá, Santos dijo estar dispuesto a darle participación en su gobierno a otros sectores políticos, incluida la izquierda democrática, que encabeza el senador Gustavo Petro, candidato del Polo Democrático Alternativo (PDA) quien ha repuntado en las encuestas.

A su turno, Mockus reiteró que mantendrá buena parte de la política de seguridad que desarrolló el presidente Uribe en ocho años de gobierno. Sin embargo, reiteró que hay una gran diferencia en los métodos e insistió en su propuesta de “legalidad democrática”.

Fuente: BBC Mundo
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