Venezuela: 26-S: ¿Fallo comunicacional del Presidente?

El Presidente Hugo Chávez tiene bien claro que nuestras sociedades han hecho de la comunicación el paradigma de la realidad. La debida utilización del lenguaje y de los símbolos en los medios de comunicación masivos se traduce en poder sobre el pensamiento y sobre la opinión pública. Una adecuada estrategia política comunicacional tiene el potencial evidente de modificar la percepción de la realidad.

La comunicación política es un instrumento muy importante que liga la acción y el pensamiento de los políticos con los integrantes de la sociedad, no limitado necesariamente a la duración estricta de la campaña electoral. El concepto de "campaña permanente", atribuido al politólogo Patrick Cadell, ex asesor del Presidente Jimmy Carter, implica que las campañas no culminan con las elecciones. La acción de gobierno tiene que ser comunicada permanentemente, en el día a día, pensando ya en la próxima campaña.

Chávez lo tiene bien claro, pero su campaña permanente por eternizarse en el poder trasciende los parámetros usuales de la política. Muestra de ello es el cierre o neutralización de medios de comunicación no afines, los juicios penales, la sustracción de competencias y fondos a gobernadores y alcaldes de la oposición, la intimidación y la ofensiva comunicacional denigrante de quienes piensen diferente, por una parte, y por la otra, la creación de numerosos medios oficialistas, las interminables cadenas presidenciales, el despilfarro de fondos públicos en las campañas electorales y el intento de imponer a como de lugar una sola forma de entender y manejar el país.

La comunicación política es una de las pocas áreas en donde el gobierno presenta cierta efectividad. Sin embargo, tal disciplina tampoco puede hacer milagros. Para que una estrategia de comunicación política funcione adecuadamente tienen que haber resultados reales de la obra de gobierno que puedan ser difundidos.

Y eso es lo que le falló al gobierno el 26-S. La total ineficacia en el tratamiento de los problemas que aquejan a la ciudadanía y al país. La ausencia de resultados concretos que hagan a la gente ver una relación entre el dicho y el hecho. Esa dicotomía es sin duda la principal causa del desplome lento pero sostenido del gobierno. Gracias a esa especie de autismo político de sus predecesores llegó Chávez al poder con el voto popular, y gracias al mismo factor lo perderá.

Fuente: El Universal

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