Ségolène, Hillary y Trinidad ¿triunfos machistas?

Hoy ha surgido una cuestión en twitter muy interesante en el que se comparaba a las fallidas candidatas a las elecciones francesas, a las primarias del partido demócrata norteamericano y a las primarias del PSM en España. La cuestión planteada dejaba entrever si era cuestión de machismo, no lo decía, pero ahí estaba la duda, ahí se dejaba como una estaca a punto de ser clavado en el corazón del vampiro que se atreviera a dudar de dicha afirmación, por otro lado jamás ejercida.

Los tres casos son bien diferentes y para nada comparables, bueno, sí, son comparables en tres puntos, las tres son mujeres, las tres representaban a una porción de una supuesta izquierda occidentalizada y las tres perdieron ante las urnas ante hombres.

Pero en todo lo demás no eran demasiado comparables, la maquinaria, la comunicación o incluso la forma de hablar y las ideas expuestas eran bien diferentes.

Por un lado tenemos a Ségolène Royal, desde mi perspectiva personal, una mujer más que cualificada y que perdió unas elecciones sin que yo sea capaz de explicarme el por qué, pero el electorado francés para mi es todo un enigma, no lo conozco y ese desconocimiento es el que seguramente no me permite comprender lo que pasó bien. El mensaje de Ségolène era magnífico, a las pruebas me remito, y aquí os dejo uno de los debates, en francés, ella estuvo fantástica, muy superior a lo que consiguió el actual presidente frances, y no lo digo por la estatura.









Quizás en Francia se esperaba un cambio en la dirección del gobierno que no llegó esta vez, tal vez la próxima, pero para Ségolène ya será tarde.

En este caso dejo abierta la posibilidad de supuesto machismo, sinceramente lo dudo, pero al no disponer de suficientes datos de la etnografía francesa no soy capaz de precisar esto.

Ahora, el caso de Hillary Clinton, es muy diferente, pasara lo que pasara iba a ser la primera vez que pasara algo, si ganaba Hillary sería la primera vez que se presentaría a presidente una mujer, si ganaba Obama sería la primera vez que se presentaría un negro, así que fue una apuesta muy transgresora y arriesgada, pero el resultado avaló el riesgo, sin duda, el partido demócrata ganó las elecciones.

Hillary Clinton tenía una maquinaria electoral impresionante, una comunicación muy trabajada y depurada, de hecho, uno de los vídeos de Hillary Clinton para mi representa un hito en la comunicación política que hasta el día de hoy no ha podido ser igualado. Lo que hizo Hillary Clinton era muy bueno, pero tuvo la mala suerte de encontrarse con alguien que lo hizo todavía mejor.

Quizás a Hillary Clinton lo único que le lastraba era el apellido, su marido no quedó muy bien parado y pasará a la historia como el presidente al que una becaria le hizo una felación, es triste, pero es lo que pasará a la historia y poco más.

Obama supo llegar a la gente y Hillary no, ella era de otra clase social, eso que se supone que no existe, que no se puede ver, pero que lamentablemente está ahí. Esa diferencia le costó a Hillary las elecciones y no su género.

En cuanto a Trini es diferente, en el país de la pandereta, también conocido como España, votamos de forma extraña desde tiempos inmemoriales, desde que a Felipe González se le votaba porque era “guapo” hasta que a Trinidad Jiménez no se la vota porque se supone que es colega de Zapatero, ¡tela!

Así que en estas primarias no se votaba a los candidatos; tengo la impresión más o menos sustentada que lo que se ha votado ha sido Zapatero sí o Zapatero no, algo increíble porque Zapatero no se presentaba, pero parece que es lo que se ha votado.

Trini, la Trini para los amigos no ha perdido ella, si Zapatero hubiera apoyado al otro ¿qué habría pasado?, curiosa pregunta, pero sin temor a equivocarme demasiado creo que hubiera ganado la Trini.

Así que podemos buscarle tres pies al gato, podemos buscar machismo, o lo que queramos, pero si rascamos un poquito quizás encontremos razones un poco más sólidas.

No le he dedicado demasiado tiempo a este artículo, sólo he intentado aplicar el sentido común y un poco la memoria volátil que tengo, pero sí me gustaría saber qué opináis ¿las tres perdieron por machismo?, y para dar un toque más personal voy a mojarme, creo que no.

  1. Bueno, me parece que la perspectiva de género ha llegado a ser lo que toda ideología oportunista. Un elemento marketinero al servicio de las circunstancias.
    Imaginemos que a Obama le va MUY mal en su presidencia por pura y particular incompetencia. ¿Se imaginan un discurso de un presidente diciendo que le va mal porque es negro, porque lo discriminan y le hacen las cosas difíciles sólo por su color de piel?

    Así de absurdo como suena, aquí en Argentina, nuestra presidenta ha utilizado más de una vez el argumento como escudo: me va mal porque me la hacen difícil, me la hacen difícil porque soy mujer, ergo ...

    Habría que ver los casos de argumentaciones feministas a nivel global para darse cuenta que, lo que comenzó como una lucha legítima por la igualdad, ha terminado siendo un acopio de hipocresía y oportunismo manoseando los derechos de las mujeres.

  2. Gracias por tu comentario, Milkus! Lo valoramos mucho!

Publicar un comentario en la entrada