México: Hay “blindaje” para 2012

El consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Valdés, afirmó que para los comicios federales de 2012 el organismo está blindado contra cualquier intento de fraude que pretenda alterar el resultado en las urnas, práctica que consideró ocurre en cualquier parte del mundo.

Descartó, en entrevista con EL UNIVERSAL, la posibilidad de que haya un conflicto postelectoral porque tres días después de los comicios podrán recontarse los paquetes electorales que sean necesarios para dar certeza a candidatos y electores de quién ganará la Presidencia.

Valdés —que llegó al cargo en relevo de Andrés Albo, quien cubrió un interinato de tres meses por la renuncia de Luis Carlos Ugalde— hizo un llamado urgente a legisladores para aprobar la Ley reglamentaria del artículo 134 de la Constitución, para sancionar a aquellos funcionarios municipales, estatales o federales que intervengan en los procesos electorales.

A 20 años de la creación del IFE, ¿cuál es la principal fortaleza de la institución?

La confianza que ha logrado en la sociedad mexicana. Creo que los trabajos del IFE, no solamente en materia de la organización de las elecciones, sino también el trabajo cotidiano que hacemos para dotar a los ciudadanos de una credencial que les permite identificarse y, cada tres años, presentarse en las casillas para votar en libertad. El IFE ya consolidó funcionarios que están permanentemente en procesos de capacitación, evaluación, que saben y viven con el reto de ser imparciales, para aplicar la ley con objetividad y de llevar a cabo sus actividades con total imparcialidad y legalidad con el uso de modernas tecnologías.

¿Qué le falta a este IFE? ¿Cuáles son sus debilidades?

Desde la transformación del Registro Nacional de Electores, que se constituyó en federal, viene utilizando procedimientos e incluso tecnología administrativa. Creo que el Instituto Federal Electoral tiene que enfrentar con mayor audacia una planeación estratégica de sus áreas, establecer cuáles son las prioridades para el desarrollo institucional e ir año con año aprobando las políticas y los programas que permitan ir analizando en una administración más eficiente, incluso más austera, de los recursos públicos que están a disposición. Este es uno de los retos que debe resolver en el corto plazo, diría que en los próximos cuatro o cinco años.

¿Qué órgano electoral recibió cuando fue nombrado consejero presidente?

Encontré un IFE que, por un lado, estaba fortalecido en términos de su servicio profesional electoral, pero que del otro, tenía un déficit de relación, no con toda la sociedad, pero sí con algunos sectores. Hay que reconocer con objetividad que la situación postelectoral de 2006 deterioró la relación del IFE con algunos sectores de la sociedad y nos enfrentamos. Una prioridad del proceso de 2009 fue reconstruir la relación del IFE con la sociedad a partir de la aplicación de la reforma electoral.

La reforma electoral del año 2007...

Esa reforma es la expresión de un reencuentro de los actores políticos para poner al día las normas electorales y evitar que situaciones críticas. como las que se presentaron en 2006, se pudieran repetir de inmediato. No fue un reto fácil: se tuvieron que vencer diversos obstáculos, como la falta de disposición de concesionarios y permisionarios de la radio y la televisión. Pero al final, yo diría que después de las elecciones de 2008, de las federales de 2009 y de 2010, podemos decir que ese reto se superó.

¿Cuáles fueron los beneficios?

El modelo se diseñó, se implantó y se ejecutó y hoy podemos decir que el resultado del modelo de comunicación política es satisfactorio, no solamente para los candidatos y los partidos que tuvieron una mayor exposición en radio y televisión, sino también para los ciudadanos, con más información, de mayor calidad para tomar decisiones de votación. Con la aplicación de ese modelo se inició la reconstrucción de la relación del IFE con la sociedad y se remontó esa situación de pérdida de confianza de algunos sectores.

La reforma electoral también consideró un resultado cerrado en la elección...

También se encargó de eso, modificó las reglas del cómputo en los distritos electorales y estableció las causales para que si la diferencia entre el primero y el segundo lugar es estrecha, o si la cantidad de votos nulos es superior a la diferencia entre el primero y el segundo lugar en una casilla, o si existen dudas sobre el resultado de la casillas por tener errores evidentes en el acta, o tenga tachaduras o, de plano, no venga el acta del cómputo distrital, el paquete electoral se pueda abrir para recontar los votos para tener certeza de lo que dice el acta es correcto y si no lo dice, se pueda corregir en el cómputo distrital. En 2009 abrimos más de 42 mil paquetes electorales, es decir, 30% de las casillas donde en la gran mayoría de los casos, los resultados coincidían con los votos.

Ugalde dijo que la reforma fue para dar gusto a Andrés Manuel López Obrador, y que ahora es más cara la democracia, donde hay candidatos arrodillados ante los medios de comunicación...

Respeto las opiniones de todos los ciudadanos, pero en este caso no coincido porque no tiene fundamento. Ahora el financiamiento en elecciones intermedias solamente aumenta 30% y no en 100%. Y cuando hay elección presidencial sube a 50%, no 100%; lo que prueba que los recursos públicos han disminuido y tenderán a disminuir aún más en el futuro, porque además se estableció un elemento de objetividad para calcular este financiamiento al multiplicar el número de ciudadanos inscritos al padrón por 65% del salario mínimo vigente en el Distrito Federal.

¿Hubo beneficios con esto de la reforma electoral?

Lo que podemos ver, con toda objetividad, es que los ciudadanos tuvieron más información y de mayor calidad y eso los llevó a una mayor participación en las elecciones. Antes, la tendencia del crecimiento de la abstención decía que podía haber votado entre 30 o 35% de los ciudadanos, pero lo hizo casi 45%. Hay un nuevo modelo de comunicación política que lastimó intereses económicos, que no dejó satisfechos a todos, pero fue una decisión acertada.

El IFE no es responsable de la seguridad, pero ¿cuál es su propuesta para el “blindaje”?

En el caso de que los candidatos soliciten seguridad, el IFE debe ser el vehículo para que las autoridades competentes la otorguen. El Legislativo deberá evaluar si lo que establece la norma es suficiente, incluso para pensar en otorgar también a otros candidatos, porque requerimos, para que la democracia se desarrolle, que haya campañas electorales donde puedan llevar su mensaje en un marco de seguridad de candidatos y ciudadanos; se necesita que haya mucho cuidado en estas medidas para evitar riesgos.

“Y en cuanto a la seguridad del personal del instituto, necesitamos que ellos puedan desplegar su trabajo sin que esté en riesgo su seguridad personal y también deben crearse las condiciones para que cuando se toque a la puerta de algún ciudadano, tenga la confianza de abrir, identificando que se trata de un capacitador del IFE. Las autoridades de los tres órdenes deben coordinarse y el órgano electoral participará y proporcionará la información”.

¿La estructura del IFE puede soportar un resultado cerrado en las elecciones de 2012?

La reforma electoral al modificar las condiciones del cómputo distrital nos permitirá que a partir del miércoles posterior a la elección podamos hacer el cómputo distrital y recontar los paquetes electorales que sean necesarios para darle garantías a los candidatos, medios de comunicación, pero sobre todo, a los ciudadanos, que el resultado que estaba en las actas es el que emana de la voluntad de los ciudadanos y los resultados sean incuestionables, aunque el margen sea estrecho.

¿Qué responde a aquellos personajes o ciudadanos que afirman que puede haber fraude en los comicios?

Hay que entender que siempre que hay elecciones puede haber alguien que intente modificar el resultado para que sea favorable. Eso existe en México, en Inglaterra, en Francia, en Estados y Brasil, como en todos los países donde se llevan a cabo elecciones. Pero esos intentos son más o menos exigentes de lo que dice la ley, y dependiendo de los procedimientos e instrumentos que tiene la autoridad electoral. En la actualidad, la ley es muy estricta en términos de quien puede votar: debe estar inscrito en el padrón con credencial vigente. Ese fraude de suplantación de ciudadanos no se puede producir por la tecnología y los procedimientos para tener un padrón electoral confiable.

Hay otros tipos de fraude...

El otro fraude pudiera tener que ver con el acarreo de votantes, con la compra del voto, pero ahora es un delito electoral. Hay condiciones de seguridad y secrecía del voto para que el ciudadano sufrague en secreto dentro de la mampara.

“En las casillas hay representantes partidistas, observadores electorales, procedimientos de selección de funcionarios de casilla que los obligan a actuar con imparcialidad. También una autoridad colegiada donde participan los partidos políticos, los representantes del Poder Legislativo, lo mismo en los consejos locales y distritales con una alta dosis de ciudadanización y si esto, para el criterio de un actor falla, siempre está el recurso de impugnar ante la autoridad electoral.

“En estos 20 años, con el desarrollo del IFE, con la profesionalización, lo que hoy tenemos es un sistema suficientemente blindado, para evitar que un fraude pueda ser determinante en el resultado de una elección federal en el país”.

Pero en los comicios se ha denunciado la injerencia de los gobernadores...

Una cosa son las elecciones locales y otra, las federales. En las estatales, el IFE no tiene ninguna participación, como pasó en 2010. Es necesario subsanar con la ley reglamentaria de la reforma al artículo 134 de la Constitución. Es una asignatura pendiente de la reforma electoral. Yo hago votos para que antes del proceso electoral de 2012 se colme ese déficit y podamos ir a un proceso electoral en el que, si funcionarios federal, estatales y municipales usan recursos públicos, tengamos recursos para evitarlo y sancionar.

¿Qué propone para la consolidación del IFE en los próximos 20 años?

El gran reto de la institución para los próximos 20 y otros 80 es que tenemos que estar cada vez más cerca de las mujeres, los jóvenes, de las personas con discapacidad, de los indígenas, de aquellos que participan en la sociedad en condiciones de desigualdad e incluso de discriminación para incorporarlos a la vida política. Darle mayor calidad a nuestra democracia, el trabajo de educación cívica, es fundamental, para construir ciudadanía que implica la reconstrucción del entorno cultural y eso tiene que ver con la educación, los medios de comunicación y los grupos sociales. Esto no será de la noche a la mañana, sino de varias generaciones.

Fuente: El Universal

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