Venezuela: La verdad de las mentiras

Por Carlos Zapata

Las formas de comunicación política de ayer ya no son oídas por el pueblo llano. Los discursos y escritos de desprestigio personal ,mentiras y groserías dirigidos para atacar a personas e instituciones o sembrar dudas en la población, depuradas desde la época de la instauración de la Gran Colombia, ya no llegan al pueblo con la misma fuerza de convencimiento. Y es sencillo: nuestro pueblo es otro. El pueblo venezolano en estos años de revolución ha liberado su pensamiento crítico producto de su educación política al tomar las riendas de su destino social.

El ciudadano que callaba y esperaba con paciencia que todo cambiara para mejor, que escuchaba las promesas quinquenales de la política representativa con más duda que convencimiento, que pagaba los préstamos del FMI en los aumentos de los servicios y alimentos, que estaba convencido que los ricos estaban completos, que loro viejo no aprende a hablar y que con los adecos se vive mejor: ya no existe o quedan muy pocos. La consciencia política adquirida en estos once años de Revolución y la percepción de la verdad tangible ha desprestigiado los tabúes y desalojado los miedos del pensamiento del ciudadano común quien ahora es capaz de reconocer y rechazar las mentiras y medias verdades que son presentadas por los medios de comunicación al servicio del capital y de los personeros políticos que la defienden.

La ya famosa falta de memoria política del venezolano está llegando a su fin también, gracias a la lucha comunicacional planteada por los medios alternativos, mención especial de “Aporrea.org” quien tiene abierta la puerta de las ideas, desmontando las matrices de opinión de los grandes medios nacionales e internacionales y divulgando las ideas de la Democracia Socialista que impulsa nuestro Presidente Comandante; y de la titánica lucha de los componentes de los canales de televisión del Estado con una programación de política didáctica con especial mención del bachiller marginal Mario Silva y del mejor comunicador social de este País: Hugo Chávez Frías en su programa "Aló Presidente".

El descaro de los políticos de oposición, que participaron en el golpe de estado del año 2002 en contra el gobierno constitucional del Venezuela, de presentarse en la televisión del estado VTV hablando de convivencia, trabajo conjunto y comunicación de ideas en la asamblea nacional para estos años después de las elecciones parlamentarias: no es más que la misma conducta hipócrita de los que siguen creyendo que el pueblo de Venezuela tiene la misma capacidad de dejarse
engañar que los mantuvo en el poder por cuarenta años.

Lo que no se comprende es: ¿Cuál es el motivo por el cual la oposición venezolana no se ha dado cuenta todavía que ya sus métodos de hacer política son anacrónicos? ¿Porqué insisten en creer que mintiendo y tratando de engañar llegaran otra vez a los lugares de dirección pública de donde el pueblo, con sus votos, los desalojó? ¿Porqué siguen creyendo que el ciudadano común de Venezuela es el mismo de los años en que ellos mandaban? ¿La obsesión de sacar al Presidente de Miraflores a como de lugar, no los ha dejado ver este avance social? ¿O es esa arrogancia racista que siempre los ha caracterizado al pensar en pueblo? Ahora en Venezuela una mentira repetida mil veces: ¡sigue siendo mentira mil veces!

No hay sorpresa, ellos saben que no tienen opción ante la claridad de las verdades que los apabullan. Saben que van a ser arrasados este domingo 26 de septiembre en las elecciones parlamentarias. Buscaran de hacer cuanto les dicta el catálogo de la CIA de cara a las derrotas: pero ahí también se equivocan, ya no hay chance, ya no podrán hacer nada sin caer en manos de la ley, se acabó la novatada, se acabó la impunidad.

El lunes 27 de septiembre de 2010 amanecerá rojito...una vez más

Fuente: Aporrea

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