Marketing a lo Gaga

A ver, probemos qué tal funciona: tenemos en nuestras manos, tras un largo proceso de investigación de mercado, el producto que satisface las necesidades de nuestro grupo objetivo; hemos sido concienzudos y tras mucho deliberar hemos dado con el precio adecuado; finalmente hemos puesto el maravilloso resultado en los lugares adecuados para que nuestros consumidores lo encuentren... al final, todo resultaría un fracaso definitivo sin la promoción, habilidad que alcanza su máxima expresión en una estrafalaria mujer teñida de rubio. Lady Gaga, me parece; ¿Alguien que no le suene?

No me malinterpreten, las 4 P's son todas igualmente importantes, pero la idea que quiero resaltar es que no importa lo bueno que sea tu producto, si no es promocionado de la mejor manera simplemente desaparecerá. Y en un mercado tan competitivo como lo es el musical, permanecer constantemente en la mira pública es un must, pues un artista ya no se trata solamente de su música, sino de su espectáculo. No es solo cuestión de excitar al oído, sino también a la vista con atrevimiento, parafernalia... bueno, ya todos conocemos a Gaga.

Hay que ser imparciales: te guste ella o no, el hecho es que sabe venderse. No sé si será ella sola o tendrá un manager loable, pero el caso es que esta mujer es digna de tomarse como ejemplo para cualquier artista que quiera saber cómo sortear las turbulentas aguas del mainstream. Recapitulemos un poco: ha hecho stage diving semidesnuda, se ha vestido de hombre (con mucho éxito), se le ha acusado de hermafrodita, se ha hecho un vestido con carne, se ha dormido en el estacionamiento de un hotel en lugar del mismo y le ha prendido fuego a un piano... ¡Y lo ha tocado mientras se incendiaba! la lista se queda corta con las excentricidades de la Gaga.

¿Entonces la fórmula es practicar el Marketing Escándalo para triunfar? Si seguir el ejemplo de los grandes es la forma para ser uno, entonces imitar a Lady Gaga es lo que se tiene que hacer para ser un artista de talla mundial como ella, ¿no? Pues no enteramente: ocurre que una de las críticas que se le hace al marketing político es que enmascara las falencias de un candidato; trasladado a la música es la misma idea. Es decir, un marketing excelente no justifica la falta de talento u originalidad. Lady Gaga no es solamente un producto bien promocionado, sino un buen producto; dentro de los parámetros del pop, su música está bien hecha y ella canta muy bien.

En fin, véanla y analízenla; tómenla como un paradigma y un reflejo de nuestros tiempos. Como Stefani Germanotta; así es como un producto debe cumplir con su propósito en la vida: ser rentable.

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