España: Zapatero y Rajoy quieren ser tus amigos en el mundo virtual

"Hola Mariano, la pequeña y mediana empresa estamos esperando el cambio”, “Yo sólo digo que como el PP se baje los pantalones y haga pacto con el PSOE perderá muuuuuuchos votos, de momento el primero sería el mío”, “Mira que proponer como alternativa que sea el propio PSOE quien eche a Zapatero...Usted debería de postularse como única alternativa a los desmanes del PSOE, señor Rajoy... ¿Pero tanto le asusta ganar? ¿Quién es el lumbreras que le ha escrito semejante memez?".

Estos son sólo tres ejemplos de las felicitaciones, amenazas y consejos que ofrecen los “casi 20.000 amigos” de Facebook de Mariano Rajoy a los que el jefe de la oposición saludó el pasado miércoles durante la presentación de la Blogosfera del Partido Popular, el último invento del cibergurú de la agrupación, Esteban González Pons, para “fomentar el diálogo” y acercarse a las masas. Según el vicesecretario de Comunicación, los nuevos dieciséis blogs, que escribirán destacados miembros como Alberto Ruiz-Gallardón, Jorge Moragas, Rita Barberá y el propio Rajoy, evocarán “las tertulias de finales de siglo XIX y principios del XX”.

Un curioso flashback teniendo en cuenta que el primer blog saltó al ruedo hace tan sólo trece años de la mano del neoyorquino Dave Winer. Desde entonces, la blogosfera sólo ha sido una de las múltiples ramas comunicativas que han invadido la Red y las vidas cotidianas de los ciudadanos. Entre ellos, por supuesto, la de los políticos, que han visto en las plataformas 2.0 –concepto acuñado por el programador Tim O’Reilly para definir a las webs basadas en las comunidades de usuarios– un suculento territorio para hablar a los (posibles) votantes en el lenguaje virtual, este sí, del siglo XXI.

González Pons, como ferviente defensor de las nuevas tecnologías al servicio de los mensajes políticos, vaticinó el pasado 27 de febrero que “en la próxima campaña electoral va a haber dos tipos de receptores: los mayores de 30 años, criados con cuadernillos Rubio, inmigrantes de este mundo digital, que nos informaremos a través de televisión, y los menores de esa edad, que han nacido con un móvil y una consola en la mano y se informarán a través de Internet”.

Le asista o no la razón, lo de la Blogosfera sigue siendo política. Y la política trae bronca política. El mismo día del estreno de las bitácoras populares, la secretaria de Innovación y Nuevas Tecnologías del PSOE, María González, acusó al PP de lanzar en realidad “una red de altos cargos” inscrita en la “política de marketing en Internet”, y dio una irónica bienvenida al partido de la oposición “dos años después de que el PSOE pusiera en marcha la Blogosfera Progresista”.

Francisco Pérez-Latre, profesor de Medios Publicitarios de la Universidad de Navarra y experto en redes sociales, está convencido de las ventajas del mundo virtual: “Cada vez parece más claro que Internet está en el eje de las estrategias, que parten de la Red y mantienen e incrementan a través de ella la relación con sus públicos, siguiendo el modelo de la campaña de Obama”.

El experto fija en la carrera electoral del actual presidente de EEUU un punto de inflexión en las estrategias de comunicación política: “En el pasado los directores de comunicación tenían un papel casi invisible, pero hoy la propia estrategia de comunicación es noticia y los diseñadores de la campaña se convierten en personajes famosos”. De ese modo, la opinión pública pudo conocer a David Plouffe, David Axelrod y Robert Gibbs, ideólogos de la campaña de Obama, y a Jon Favreau, el brillante escritor de discursos que con 26 años pergeñó las palabras que abrirían las puertas de la Casa Blanca al primer presidente negro.

En España no son famosos los rostros de los que teclean los titulares paridos por Rajoy o Zapatero, pero tal vez las declaraciones prefabricadas vayan perdiendo peso en un escenario comunicativo que camina hacia al diálogo y se aleja de los atriles. Pérez-Latre lo ve así: “Quizá lo más importante para los políticos es entender cómo Internet –y últimamente los medios sociales– cambian las reglas de comunicación en general. En cierto modo, hablar de online y offline empieza a carecer de sentido. De las transacciones, hemos pasado a la relación; de la comunicación one-way, a la conversación; del control, a la participación; de entornos opacos a escenarios cada vez más transparentes en un verdadero efecto casa de cristal“.

El reconocido bloguero Emilio Márquez, que ha dedicado decenas de posts a este tema, apunta en su bitácora que “parece a ser real eso de que si no estás en la Red, no existes”, y destaca el uso de Twitter –el servicio de microblogging donde caben textos de hasta 140 caracteres— como canal “sencillo y práctico” de mensajería política. Entre las iniciativas del Gobierno español para explotar esta herramienta, destacan @desdelamoncloa, que supera los 85.000 seguidores, y el perfil destinado a explicar las operaciones del Plan E: @medidas, que atrae a más de 1.200 internautas.

Según explica Márquez en su blog, “el correcto uso de una herramienta como Twitter requiere una dedicación que para algunos políticos se hace cuesta arriba, pues acercarse al uso diario de la tecnología para muchos no es una tarea sencilla ni intuitiva”. Para el experto, el mayor error que puede cometer un político al usar este canal es “no ser natural”, ya que las personas de al otro lado “prefieren un trato más humano. El usuario habitual de las redes sociales conoce perfectamente cómo se han de utilizar estas herramientas. En el momento en que no existe la conversación, la comunicación se empobrece hasta convertirse en un mero canal de información unidireccional”.

Francisco Pérez-Latre sostiene que “la política puede aprender algunas lecciones del marketing en medios sociales porque, en cierto modo, el marketing es más democrático que la política”. La brecha entre la clase dirigente y la calle podría coserse a golpe de click porque “la política, en general, se desarrolla entre la indiferencia y la falta de participación de los ciudadanos, y los medios sociales pueden resolver estos problemas”.

González Pons parece haber actualizado su criterio tecnológico desde el año pasado, cuando advertía que “un político que vaya a la Red a pescar votos nunca tendrá éxito porque en cuanto tire el anzuelo, los peces escaparán a su cebo” y que “los blogs no son herramientas para los políticos, sino más bien para periodistas e intelectuales”, decantándose por instrumentos como Facebook. Una taxativa afirmación que contrasta con lo que aseguró en el último Campus 2.0 de Nuevas Tecnologías: “O estamos en Internet o darán igual las ideas que tengamos”.

Por lo visto, y sin que sirva de precedente, todos los grupos políticos se han puesto de acuerdo en la tesis que maneja Emilio Márquez: “La reputación digital hoy día es tan importante como la real. Cuidarla interesa”.

De la ‘presidencia Youtube’ al ‘Twittergate’: ocho hitos de la ‘ciberpolítica’
1. Además de su perfil esperanzador y su imagen moderna, el tirón electoral de Barack Obama hubiese sido impensable sin un potente equipo de comunicación: 95 personas trabajando para su web, 800 vídeos publicados, 20.000 grupos de apoyo en la Red y 40.000 seguidores en Twitter son elementos que auparon los que algunos bautizan como ‘presidencia Youtube’.

2. En marzo de 2008, el Gobierno de Cuba bloqueaba el acceso desde la propia isla a ‘Generación Y’, el blog anticastrista de Yoani Sánchez. Algunos ‘posts’ de la bitácora, que supera el millón de visitas, han concitado 5.000 comentarios. Se dirige en especial a los “marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración”.

3. Acción, reacción. Mientras la sombra de la censura crecía en Irán, muchos ciudadanos del conocido como ‘país de los blogueros’ buscaban aire en Internet. La rebelión tecnológica contra la opresión gubernamental alcanzó su cénit durante las violentas manifestaciones de junio de 2009, narradas mediante Twitter por los opositores a Ahmadineyad.

4. El huracán ‘Katrina’ fue uno de los ciclones más salvajes que hayan golpeado a EEUU, cobrándose en 2005 la vida de 1.836 personas y causando daños por valor de 75.000 millones de dólares. No obstante, muchos supervivientes y cooperantes pudieron entrelazar mensajes de socorro gracias a blogs y demás canales que informaban de los lugares más necesitados.

5. Ha pasado a la historia de los cibermedios como el ‘Twittergate’. El 23 de mayo del año pasado, el parlamento alemán anunciaba la reelección de Horst Köhler como presidente. Pero diez minutos antes de hacerse público, tres diputados filtraban la noticia a 1.500 lectores de Twitter. Un parlamentario dijo que cosas así afectaban a la “dignidad” de la cámara.

6. “Tendrían que arrancármela de las manos”, bromeaba Barack Obama sobre su Blackberry al poco tiempo de llegar a la Casa Blanca. Según los servicios de inteligencia, el uso de correo electrónico mediante su sofisticado ‘gadget’ podría convertirle en blanco de ‘ciberterroristas’. Al final, el mandantario, tan devoto de la tecnología, se salió con la suya y conservó el aparato.

7. ‘Mi guerra: matando el tiempo en Irak’ es uno de los numerosos blogs que escriben los soldados de EEUU destinados en Irak o Aganistán. La crudeza de algunas crónicas, a veces escritas desde el anonimato, ha llevado al Pentágono a obligar a los blogueros a registrarse y a prohibir la difusión de información secreta y de los nombres de militares muertos.

8. ‘Berlintwitterwall.com’ nació como homenaje al derrumbe del muro berlinés, pero en él se habla sobre los problemas que tiene la libertad de expresión en la Red en varios países del mundo. China es uno de ellos. Allí, 338 millones de internautas se topan con un irritante ‘su página no se encuentra’ cuando intentan acceder a alguna web que el Gobierno juzga ‘inoportuna’.

Fuente: Expansión

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