Sanidad y bloqueo político de Obama

La reforma sanitaria, el tema estrella del programa político del presidente Barack Obama, se ha convertido en el asunto que más compromete su imagen y en la cuestión que, por ello mismo, obstruye el horizonte político de su presidencia.

Aquello que en principio fue un debate doctrinal sobre la manera de conciliar con el individualismo de la cultura norteamericana –en lo político y en lo económico– un sistema inspirado en los principios socialdemócratas del Estado de Bienestar, se ha resuelto ahora en un bronco debate entre demócratas y republicanos, tras del acceso de éstos –gracias a su victoria en las elecciones senatoriales de Massachussets– a la minoría de bloqueo en la Cámara de Washington.

Así, un proyecto que iba a realizarse por el peso de la mayoría senatorial, sólo podrá seguir delante de forma consensuada; es decir, por la negociación en vez de por los votos. Y toda negociación triunfa si se consigue un acuerdo medido en renuncias a una parte de los objetivos que componían la totalidad del proyecto. No parece que sea el caso.

Los republicanos califican de poco seria la oferta de rebaja en los objetivos hecha por la Casa Blanca, para discutirla mañana. Llevan así al rechazo, en principio, de algo que consideran poco menos que una finta de marketing político, de un simple brindis a la galería por parte de Obama. Según John Boehner, líder republicano en la Cámara de Representantes, la propuesta de reforma planteada por el Ejecutivo “contiene la misma asunción masiva del seguro médico por parte del Estado que el actual borrador de la ley”.

Otra voz republicana, la del senador Match McConnell, considera “decepcionante que los demócratas no escuchen o ignoren completamente lo que los norteamericanos dijeron a lo ancho y largo del país”. Pero, desde luego, entre los norteamericanos que según los republicanos están contra la propuesta demócrata no figuran los 31 millones de ellos que carecen de acceso a la atención médica por no tener seguro.

A remediar esto se dirige el tronco del proyecto presidencial, que incluye también, dentro de la misma perspectiva de subsidios, el establecimiento de desgravaciones fiscales para los más desfavorecidos. Aunque lo que más cumplidamente expresa la filosofía del cambio social propuesto por Obama en esta materia es la de que “todos los estadounidenses deben tener un seguro de enfermedad de precio asequible”.

Fuente: Expansión

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