México: Rivales políticos ayer, amigos electorales hoy

Por Andrés Becerril

Los partidos del Frente Amplio Progresista (FAP), que hace cuatro años inscribieron a Andrés Manuel López Obrador para competir por la presidencia de México en contra del PAN y el PRI, se aliaron ayer con el partido del presidente Felipe Calderón.

El PRD, partido al que se integró López Obrador a su salida del PRI, hace 20 años, el PT, instituto al cual sus más cercanos se afiliaron luego de salir del PRD, y Convergencia, el más nuevo de los partidos de izquierda, convertidos actualmente en el Frente para el Diálogo para la Reconstrucción de México (DIA), se coaligaron con el PAN para la elección de Durango.

No es la primera vez que el PAN y el PRD se unen para competir por un gobierno estatal; y tampoco es la primera vez que su candidato es un ex priista, como es el caso del aspirante en Durango, José Rosas Aispuro, que el sábado pasado renunció a su militancia de años en el PRI.

En 1998 y 1999, en la recta final como presidente nacional del PRD de López Obrador, fue que se lograron las dos exitosas alianzas que han tenido el PAN y el PRD, una en Nayarit y la otra en Chiapas. La primera con Antonio Echavarría y la otra con Pablo Salazar, ambas empujadas por el fenómeno mediático que causó la candidatura presidencial de Fox para las elecciones de 2000.

En ambos casos, el factor que pesó para lograrse las alianzas fueron las negociaciones que realizó Manuel Camacho Solís, que ayer estuvo en el acto donde se formalizó la alianza entre el PAN y el PRD.

Desde que se conoció que el PAN y el PRD se aliarían para competir en contra del PRI en varios estados, inicialmente en Oaxaca, López Obrador dijo que no apoyaría a los candidatos de esas alianzas.

En respuesta a López Obrador, Camacho Solís, coordinador del DIA, dijo que la declaración del ex candidato presidencial era respetable, pero que las fuerzas de izquierda mantenían su intención de aliarse con el PAN.

Hasta ayer, PRD, PT y Convergencia estaban distanciados del PAN, principalmente por los resultados tan apretados de la elección presidencial de 2006, donde Calderón ganó por margen de 0.56 puntos porcentuales. Aún faltan por negociarse alianzas para las elecciones en Puebla, Oaxaca, Hidalgo y Sinaloa.

Fuente: Excelsior

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