Por Víctor Gordoa
El manejo de la imagen pública y la crisis de uno de los deportistas más importantes de todos los tiempos fue pésimo.
Es frecuente que se crea que en Estados Unidos existe gente muy inteligente, capaz de crear estrategias para casi todo: invasiones, defensiones, elecciones, secretas intromisiones, etcétera. Sin embargo los hechos no siempre refrendan esa creencia, basta mencionar palabras como Vietnam, Irak, Torres Gemelas o Watergate para comprobar que no siempre es así. Cuando digo que trabajo en el campo de la imagen pública, mucha gente se imagina que tuve que estudiar del otro lado puesto que allá está lo más sofisticado en la materia. No fue así. Hoy, sin ser mi intención restar méritos a nadie pues reconozco que los gringos saben hacer muchas cosas bien, quiero aclarar que desde hace diez años México es el primer país que tiene estudios de grado y posgrado especializados en la materia, lo que nos coloca a la vanguardia a nivel mundial. Esto se da precisamente a partir de que hace mucho busqué dónde estudiar un posgrado en imagen pública y no encontré una institución académica para hacerlo, frustración que se convirtió en la motivación para fundarla.
El caso Tiger Woods…
Por otro lado, pasando a la parte del ejercicio de los conocimientos, a veces nuestros vecinos del norte parece que fueran nuevos, lo digo por el caso del golfista Tiger Woods, del cual, después de haber sido analizado en el Colegio de Consultores en Imagen Pública, no me queda más que concluir que la forma como manejaron la imagen pública y la crisis de uno de los deportistas más importantes de todos los tiempos fue pésima. Estamos hablando de una persona superdotada, capaz de generar con su habilidad de jugar al golf más de mil millones de dólares (cantidad que centenas de empresas juntas no verán jamás en toda su existencia) y que cometió el error de relacionarse sexualmente con muchas mujeres mientras estaba casado, debilidad que puede hacerse extensiva a la gran mayoría de los hombres que tienen acceso a los dos más grandes afrodisiacos que existen: el poder y el dinero.
La Lección…
Los supuestos asesores de imagen que debe tener una figura de tal envergadura nomás no supieron qué hacer a la hora que les estalló la crisis del choque de su camioneta y el ataque a bastonazos por parte de su esposa y cometieron el primer error que puede considerarse como de principiantes: negar la realidad, ocultar la verdad. Prefirieron mentir y crear una historia alterna poco creíble antes que reconocer un enfrentamiento violento con la esposa motivado por las infidelidades del Tiger y de ahí se desprendieron en cascada una cadena de desaciertos. Segundo: Ya con la cola entre las piernas, decidieron esconder a Tiger para después anunciar que se retiraba de los campos de golf por un periodo indeterminado haciéndolo verse débil, falto de carácter, hasta cobarde. Tercero: Durante esa fase se produjeron suficientes vacíos de información que las mujeres involucradas ocuparon a bocas llenas. La historia se complicó… eran muchas. No es de extrañar que por entonces ya hubiera perdido a algunos patrocinadores. Cuarto: Ya metidos en el agujero negro, se les olvidó crear mensajes que resaltaran todo lo bueno que Tiger había hecho para elevarlo de nueva cuenta. Quinto: Aprovechar el error para convertirlo en una virtud, para reposicionarlo como superhombre haciendo de sus conquistas sexuales una buena historia que contar. De hecho podrían haberlo convertido en un nuevo símbolo sexual, cosa que sí logró hacer Bill Clinton. Al Tiger lo dejaron caer permitiendo que se empañara su glorioso pasado. Así que en EU no todo es Obama, los hechos así lo demuestran, lo bueno es que en México ya se ha preparado gente que nunca hubiera hecho las cosas tan mal. De eso estoy seguro.
Fuente: Excelsior
El manejo de la imagen pública y la crisis de uno de los deportistas más importantes de todos los tiempos fue pésimo.
Es frecuente que se crea que en Estados Unidos existe gente muy inteligente, capaz de crear estrategias para casi todo: invasiones, defensiones, elecciones, secretas intromisiones, etcétera. Sin embargo los hechos no siempre refrendan esa creencia, basta mencionar palabras como Vietnam, Irak, Torres Gemelas o Watergate para comprobar que no siempre es así. Cuando digo que trabajo en el campo de la imagen pública, mucha gente se imagina que tuve que estudiar del otro lado puesto que allá está lo más sofisticado en la materia. No fue así. Hoy, sin ser mi intención restar méritos a nadie pues reconozco que los gringos saben hacer muchas cosas bien, quiero aclarar que desde hace diez años México es el primer país que tiene estudios de grado y posgrado especializados en la materia, lo que nos coloca a la vanguardia a nivel mundial. Esto se da precisamente a partir de que hace mucho busqué dónde estudiar un posgrado en imagen pública y no encontré una institución académica para hacerlo, frustración que se convirtió en la motivación para fundarla.
El caso Tiger Woods…
Por otro lado, pasando a la parte del ejercicio de los conocimientos, a veces nuestros vecinos del norte parece que fueran nuevos, lo digo por el caso del golfista Tiger Woods, del cual, después de haber sido analizado en el Colegio de Consultores en Imagen Pública, no me queda más que concluir que la forma como manejaron la imagen pública y la crisis de uno de los deportistas más importantes de todos los tiempos fue pésima. Estamos hablando de una persona superdotada, capaz de generar con su habilidad de jugar al golf más de mil millones de dólares (cantidad que centenas de empresas juntas no verán jamás en toda su existencia) y que cometió el error de relacionarse sexualmente con muchas mujeres mientras estaba casado, debilidad que puede hacerse extensiva a la gran mayoría de los hombres que tienen acceso a los dos más grandes afrodisiacos que existen: el poder y el dinero.
La Lección…
Los supuestos asesores de imagen que debe tener una figura de tal envergadura nomás no supieron qué hacer a la hora que les estalló la crisis del choque de su camioneta y el ataque a bastonazos por parte de su esposa y cometieron el primer error que puede considerarse como de principiantes: negar la realidad, ocultar la verdad. Prefirieron mentir y crear una historia alterna poco creíble antes que reconocer un enfrentamiento violento con la esposa motivado por las infidelidades del Tiger y de ahí se desprendieron en cascada una cadena de desaciertos. Segundo: Ya con la cola entre las piernas, decidieron esconder a Tiger para después anunciar que se retiraba de los campos de golf por un periodo indeterminado haciéndolo verse débil, falto de carácter, hasta cobarde. Tercero: Durante esa fase se produjeron suficientes vacíos de información que las mujeres involucradas ocuparon a bocas llenas. La historia se complicó… eran muchas. No es de extrañar que por entonces ya hubiera perdido a algunos patrocinadores. Cuarto: Ya metidos en el agujero negro, se les olvidó crear mensajes que resaltaran todo lo bueno que Tiger había hecho para elevarlo de nueva cuenta. Quinto: Aprovechar el error para convertirlo en una virtud, para reposicionarlo como superhombre haciendo de sus conquistas sexuales una buena historia que contar. De hecho podrían haberlo convertido en un nuevo símbolo sexual, cosa que sí logró hacer Bill Clinton. Al Tiger lo dejaron caer permitiendo que se empañara su glorioso pasado. Así que en EU no todo es Obama, los hechos así lo demuestran, lo bueno es que en México ya se ha preparado gente que nunca hubiera hecho las cosas tan mal. De eso estoy seguro.
Fuente: Excelsior
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