Por Leo Zuckermann
No creo que la reforma para instituir la segunda vuelta en la elección presidencial vaya a aprobarse. Pienso que el PRI no la va a apoyar. Los priistas están convencidos de que van a recuperar la Presidencia en 2012 y, en este sentido, quieren minimizar cualquier riesgo que pudiera amenazar este objetivo. No importa, incluso, que la segunda vuelta pudiera beneficiarlos más que a ningún otro partido.
De acuerdo a un boletín de Buendía & Laredo: “En una encuesta nacional realizada en octubre de 2009, además de la medición acostumbrada de preferencias electorales (primera vuelta), le presentamos a los encuestados escenarios hipotéticos de segunda vuelta. Con estos escenarios podemos visualizar el reacomodo de preferencias y podemos conocer hacia dónde se van los votos de quienes escogieron a partidos que no competirían en una segunda vuelta”.
Los resultados de la encuesta fueron los siguientes:
1.“Al preguntar a los entrevistados por su preferencia electoral en primera vuelta, el PRI resulta ganador con 41% de los votos, seguido por el PAN con 23%, el PRD con 10%, el PVEM con 2%, el PT con 2% y el PANAL con 1% (la no respuesta es de 21 por ciento)”.
2.Si descontamos el 21% de no respuesta y calculamos de nuevo los porcentajes de cada partido, asumiendo que los indecisos votarían igual que quienes expresan alguna preferencia electoral, el PRI obtendría 52% de los votos en la primera vuelta. De ser así, no habría necesidad de una segunda vuelta. De ese tamaño es hoy el apoyo electoral que tienen los priistas a dos años y medio de la elección presidencial de 2012.
3.Sin embargo, la encuesta de Buendía & Laredo simula una segunda vuelta entre los dos partidos mayoritarios de México: el PRI y el PAN. El tricolor “resulta ganador con 47% de los votos frente al PAN que obtiene 27% (si eliminamos la no respuesta el resultado sería 64 a 36 por ciento)”.
4.En conclusión, “si se instituyera la segunda vuelta, el escenario más probable, con base en los datos actuales, sería un enfrentamiento entre el PRI y el PAN. Con la correlación actual de filias y fobias partidistas, el PRI es el partido más beneficiado por la segunda vuelta; si el PRD queda excluido de la segunda vuelta, los perredistas prefieren que gane el PRI. Y lo mismo pasa si el PAN queda eliminado en la primera ronda: sus simpatizantes prefieren al PRI sobre el PRD”.
Se trata de resultados hipotéticos que no toman en cuenta una variable primordial en las elecciones presidenciales: los candidatos. Sin embargo, el estudio apunta en la dirección correcta: el PRI es el partido que tiene más posibilidad de aglutinar a los votantes panistas o perredistas en caso de que alguno de estos partidos no pasara a la segunda vuelta.
Sólo hay un escenario donde el PRI perdería: si no pasa a la segunda vuelta que, de alguna manera, es lo que ocurrió en 2006 en una elección polarizada entre Calderón y López Obrador. Pero, como están hoy las cosas, es improbable que la próxima elección presidencial vuelva a polarizarse entre el PAN y el PRD. Los priistas tendrían que equivocarse más que en 2006, con un candidato peor que Madrazo, para quedar marginados de la primera ronda electoral. La pregunta es por qué los priistas, aunque serían los más beneficiados con una segunda vuelta, no estarían de acuerdo con instituirla. Creo que se debe a dos factores. Primero, con la fuerza electoral que hoy tienen, prefieren jugarse la Presidencia en una sola ronda.
Si las encuestas demuestran que pueden ganar así, pues para qué arriesgarse a una experiencia política que nunca ha ocurrido en México como es la segunda vuelta. El segundo factor tiene que ver con la aversión de los políticos mexicanos a negociar con sus adversarios apoyo para ganar una elección. Más los priistas quienes, después de estar fuera del poder 12 años, quieren repartirse el pastel entre ellos y no con el PAN o el PRD.
Por eso, a pesar de que al PRI le beneficiaría, no creo que vaya a apoyar la segunda vuelta en la elección presidencial.
El escenario más probable sería un enfrentamiento entre el PRI y el PAN.
Fuente: Excelsior
No creo que la reforma para instituir la segunda vuelta en la elección presidencial vaya a aprobarse. Pienso que el PRI no la va a apoyar. Los priistas están convencidos de que van a recuperar la Presidencia en 2012 y, en este sentido, quieren minimizar cualquier riesgo que pudiera amenazar este objetivo. No importa, incluso, que la segunda vuelta pudiera beneficiarlos más que a ningún otro partido.
De acuerdo a un boletín de Buendía & Laredo: “En una encuesta nacional realizada en octubre de 2009, además de la medición acostumbrada de preferencias electorales (primera vuelta), le presentamos a los encuestados escenarios hipotéticos de segunda vuelta. Con estos escenarios podemos visualizar el reacomodo de preferencias y podemos conocer hacia dónde se van los votos de quienes escogieron a partidos que no competirían en una segunda vuelta”.
Los resultados de la encuesta fueron los siguientes:
1.“Al preguntar a los entrevistados por su preferencia electoral en primera vuelta, el PRI resulta ganador con 41% de los votos, seguido por el PAN con 23%, el PRD con 10%, el PVEM con 2%, el PT con 2% y el PANAL con 1% (la no respuesta es de 21 por ciento)”.
2.Si descontamos el 21% de no respuesta y calculamos de nuevo los porcentajes de cada partido, asumiendo que los indecisos votarían igual que quienes expresan alguna preferencia electoral, el PRI obtendría 52% de los votos en la primera vuelta. De ser así, no habría necesidad de una segunda vuelta. De ese tamaño es hoy el apoyo electoral que tienen los priistas a dos años y medio de la elección presidencial de 2012.
3.Sin embargo, la encuesta de Buendía & Laredo simula una segunda vuelta entre los dos partidos mayoritarios de México: el PRI y el PAN. El tricolor “resulta ganador con 47% de los votos frente al PAN que obtiene 27% (si eliminamos la no respuesta el resultado sería 64 a 36 por ciento)”.
4.En conclusión, “si se instituyera la segunda vuelta, el escenario más probable, con base en los datos actuales, sería un enfrentamiento entre el PRI y el PAN. Con la correlación actual de filias y fobias partidistas, el PRI es el partido más beneficiado por la segunda vuelta; si el PRD queda excluido de la segunda vuelta, los perredistas prefieren que gane el PRI. Y lo mismo pasa si el PAN queda eliminado en la primera ronda: sus simpatizantes prefieren al PRI sobre el PRD”.
Se trata de resultados hipotéticos que no toman en cuenta una variable primordial en las elecciones presidenciales: los candidatos. Sin embargo, el estudio apunta en la dirección correcta: el PRI es el partido que tiene más posibilidad de aglutinar a los votantes panistas o perredistas en caso de que alguno de estos partidos no pasara a la segunda vuelta.
Sólo hay un escenario donde el PRI perdería: si no pasa a la segunda vuelta que, de alguna manera, es lo que ocurrió en 2006 en una elección polarizada entre Calderón y López Obrador. Pero, como están hoy las cosas, es improbable que la próxima elección presidencial vuelva a polarizarse entre el PAN y el PRD. Los priistas tendrían que equivocarse más que en 2006, con un candidato peor que Madrazo, para quedar marginados de la primera ronda electoral. La pregunta es por qué los priistas, aunque serían los más beneficiados con una segunda vuelta, no estarían de acuerdo con instituirla. Creo que se debe a dos factores. Primero, con la fuerza electoral que hoy tienen, prefieren jugarse la Presidencia en una sola ronda.
Si las encuestas demuestran que pueden ganar así, pues para qué arriesgarse a una experiencia política que nunca ha ocurrido en México como es la segunda vuelta. El segundo factor tiene que ver con la aversión de los políticos mexicanos a negociar con sus adversarios apoyo para ganar una elección. Más los priistas quienes, después de estar fuera del poder 12 años, quieren repartirse el pastel entre ellos y no con el PAN o el PRD.
Por eso, a pesar de que al PRI le beneficiaría, no creo que vaya a apoyar la segunda vuelta en la elección presidencial.
El escenario más probable sería un enfrentamiento entre el PRI y el PAN.
Fuente: Excelsior
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