México: Los suspirantes

Faltan más de dos años para la elección presidencial y poco más de uno para los “destapes” oficiales. Pero algunos de los principales actores políticos determinan sus acciones en función de esta larga carrera en pos de la sucesión. A continuación la revisión semanal de los avances y retrocesos de algunos de los más conspicuos “suspirantes”.

Marcelo Ebrard
-Lo bueno: Ayer declaró que el DF presentará un plan de contingencia frente a la escalada de precios. Una vez más, Ebrard muestra su oficio político: en lugar de entrarle al debate de declaraciones entre el PRI y el gobierno, se anticipará con acciones. Por otro lado, aún tiene un frente complicado por la polémica de las bodas gay y el derecho de adopción.

Javier Lozano
-Lo bueno: Tiene un triunfo amargo. La dirigencia del SME está vencida en el terreno legal, lo que limita sus posibilidades políticas, pero desata una virulencia personal contra el titular del Trabajo. Por lo demás, 2009 cerró como el año con el menor número de huelgas desde la década de los 80, un dato notable si se consideran la magnitud de la crisis y la pérdida de empleos.

Beatriz Paredes
-Lo bueno: Establece una definición política e ideológica que tendrá impacto a futuro, al ser anfitriona del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas 22 años después de su expulsión de PRI. Lo recibió en la CNC, organización que es la base política de la tlaxcalteca.

Jesús Ortega
-La duda: El presidente del PRD constituye la pieza central en el proceso de definición de candidaturas para las elecciones del verano próximo. Un proceso del que puede resultar fortalecido o “machucado”, si el divisionismo y la “guerra” interna predominan en el reparto de espacios.

Santiago Creel
-Lo bueno: En el Senado da un paso al frente y enarbola la bandera de la reforma política. Este tema, que le importa mucho a Calderón, podría ser el camino para que Creel vuelva a hacer alianza con el grupo de Los Pinos.

Josefina Vázquez Mota
-Lo bueno: Constituye una pieza cada vez más importante en el mapa político del partido en el poder, pues representa uno de los pocos puentes de negociación real con las fuerzas políticas de cara a la gobernabilidad y a la generación de acuerdos y reformas.

Andrés Manuel López Obrador
-Lo malo: Un tanto eclipsado luego del periodo navideño. En espera, quizás, de alguna mejor coyuntura para participar en el espacio público. El PRI se le habría anticipado en la crítica por las alzas en combustibles, un tema que sería “natural” para el tabasqueño.

Ernesto Cordero
-Lo malo: Su comparecencia ante la Comisión Permanente del Congreso evidenció el riesgo que tomó Calderón al designar en Hacienda a un “precandidato” en lugar de un técnico. En las comparecencias de Carstens, los legisladores asumían que estaban frente a un experto, en cambio a Cordero lo ven como rival y consideran que las decisiones en Hacienda están inspiradas más en criterios políticos que técnicos.

Manlio Fabio Beltrones
-Lo bueno: Año nuevo y estrategia nueva utiliza el líder del PRI en el Senado, quien critica al Presidente de la República por no escuchar la demanda del Congreso y elevar los precios de los combustibles. Se distancia de Los Pinos en el preámbulo dela reforma política. El sonorense logró fuerte eco en los medios de comunicación.

Enrique Peña Nieto
-Lo malo: No fue un buen inicio de año para el gobernador mexiquense. Aunque la acusación por parte de diputados perredistas de que habría entregado un millón de dólares a la revista “Hola” para promover su imagen ya ha sido desmentida por la propia publicación, es evidente que sus adversarios políticos han descubierto el flanco por el que pueden mermar la popularidad del hasta ahora líder en las encuestas de candidatos a la Presidencia.

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