Más de un año después de las pasadas elecciones presidenciales, se han escrito multitud de libros y reportajes contando los entresijos de una campaña considerada histórica por muchos motivos.
Sin embargo, el goteo de nuevas revelaciones no se detiene. El legendario programa de la cadena CBS 60 Minutes emitirá mañana un reportaje sobre la campaña en el que se desvelan nuevos secretos.
Entre los que ya ha avanzado la cadena, figura la frustración de Hillary Clinton respecto al rol adoptado por su marido en las primarias que le enfrentaron a Barack Obama.
Cuando el presidente electo estaba discutiendo la formación de su gabinete, se filtró que el mayor handicap para elegir a Hillary como secretaria era la posible intromisión de Bill. Sin embargo, lo que no se sabía es que la propia ex primera dama compartía esos mismos recelos.
Según John Heilemann, periodista del New York Magazine, y coautor del libro sobre la campaña “Game Change”, cuando Obama llamó a Hillary para convencerla de que aceptara el cargo de secretaria de Estado, ésta mencionó a su marido como obstáculo.
“En ese punto, ella dijo 'Hay una última cosa que es un problema, que es mi marido. Ya has visto como es, esto será un circo si acepto este trabajo”, declara Heilemann en el reportaje.
“Este fue un momento extraordinario ... Clinton dice algo que no dice a nadie, admitiendo que su marido es un problema. A la vez, Obama muestra su vulnerabilidad hacia ella y le dice: 'vista la crisis económica, y todo lo que tengo que abordar, te necesito”, agrega el periodista.
El problema llamdo Sarah
Otra jugosa revelación la realiza Steve Schmidt, el director de la campaña de John McCain. Según explica Schmidt al programa 60 Minutes, recibió una llamada de uno de sus subordinados alertándole que la aspirante a vice presidenta, Sarah Palin, estaba realizando unas actuaciones muy pobres en los ensayos del debate que le debía enfrentar a Joe Biden.
“Nos dijo que el debate sería una debacle histórica y de proporciones épicas ... ella no estaba concentrada ... no estaba comprometida”, explica el estratega electoral, con quien Palin ha intercambiado varias puyas tras la campaña.
Por si no bastara su falta de conocimiento sobre los temas de la actualidad política, Palin tenía una tendencia irrefrenable a llamar al actual vicepresidente “O'Biden”, provocada quizás por el origen irlandés del político demócrata. Tan difícil era extirpar este mal hábito, que al final, el equipo de campaña tuvo que buscar una solución imaginativa.
“Había varias personas, yo era una de ellas, que dijimos todos al mismo tiempo 'Dile, puedo llamarte Joe', y así lo hizo”, explica Schmidt, que al final tuvo que aplicarse personalmente en cuerpo y alma a formar a Palin.
Al final, el resultado del debate no fue tan negativo para los republicanos, pero eso sí, a Palin se le escapó un “O'Biden” que, por suerte, pasó por alto la mayoría de la ciudadanía, y sobre todo, los cómicos que la imitaban en los programas de humor nocturnos.
Fuente: El Mundo
Sin embargo, el goteo de nuevas revelaciones no se detiene. El legendario programa de la cadena CBS 60 Minutes emitirá mañana un reportaje sobre la campaña en el que se desvelan nuevos secretos.
Entre los que ya ha avanzado la cadena, figura la frustración de Hillary Clinton respecto al rol adoptado por su marido en las primarias que le enfrentaron a Barack Obama.
Cuando el presidente electo estaba discutiendo la formación de su gabinete, se filtró que el mayor handicap para elegir a Hillary como secretaria era la posible intromisión de Bill. Sin embargo, lo que no se sabía es que la propia ex primera dama compartía esos mismos recelos.Según John Heilemann, periodista del New York Magazine, y coautor del libro sobre la campaña “Game Change”, cuando Obama llamó a Hillary para convencerla de que aceptara el cargo de secretaria de Estado, ésta mencionó a su marido como obstáculo.
“En ese punto, ella dijo 'Hay una última cosa que es un problema, que es mi marido. Ya has visto como es, esto será un circo si acepto este trabajo”, declara Heilemann en el reportaje.
“Este fue un momento extraordinario ... Clinton dice algo que no dice a nadie, admitiendo que su marido es un problema. A la vez, Obama muestra su vulnerabilidad hacia ella y le dice: 'vista la crisis económica, y todo lo que tengo que abordar, te necesito”, agrega el periodista.
El problema llamdo Sarah
Otra jugosa revelación la realiza Steve Schmidt, el director de la campaña de John McCain. Según explica Schmidt al programa 60 Minutes, recibió una llamada de uno de sus subordinados alertándole que la aspirante a vice presidenta, Sarah Palin, estaba realizando unas actuaciones muy pobres en los ensayos del debate que le debía enfrentar a Joe Biden.
“Nos dijo que el debate sería una debacle histórica y de proporciones épicas ... ella no estaba concentrada ... no estaba comprometida”, explica el estratega electoral, con quien Palin ha intercambiado varias puyas tras la campaña.
Por si no bastara su falta de conocimiento sobre los temas de la actualidad política, Palin tenía una tendencia irrefrenable a llamar al actual vicepresidente “O'Biden”, provocada quizás por el origen irlandés del político demócrata. Tan difícil era extirpar este mal hábito, que al final, el equipo de campaña tuvo que buscar una solución imaginativa.
“Había varias personas, yo era una de ellas, que dijimos todos al mismo tiempo 'Dile, puedo llamarte Joe', y así lo hizo”, explica Schmidt, que al final tuvo que aplicarse personalmente en cuerpo y alma a formar a Palin.
Al final, el resultado del debate no fue tan negativo para los republicanos, pero eso sí, a Palin se le escapó un “O'Biden” que, por suerte, pasó por alto la mayoría de la ciudadanía, y sobre todo, los cómicos que la imitaban en los programas de humor nocturnos.
Fuente: El Mundo
Publicar un comentario en la entrada