Por Andrea Forero Aguirre
Por estos días, en medio de las tradicionales postulaciones al Congreso de la República, empezaron a aparecer en las listas de varios partidos candidatos que nunca se habían medido en las urnas. Académicos, empresarios y columnistas forman parte de los aspirantes para el período 2010-2014 y más bien se podrían denominar candidatos de opinión.
Es el caso del profesor Gustavo Moncayo, quien prácticamente goza de un reconocimiento nacional luego de atravesar el país desde Pasto hasta Bogotá, en un simbólico acto de amor hacia su hijo, el sargento viceprimero Pablo Emilio Moncayo Cabrera, secuestrado por las Farc hace 12 años.
El pasado 7 de diciembre el “Caminante por la Paz” anunció su postulación al Congreso de la República por el Polo Democrático: “Pensé que es el momento de focalizar mis acciones desde otra perspectiva, donde se pueda luchar y que mi voz sea escuchada. Desde hace un tiempo la gente se me acerca para que le ayude a solucionar sus problemas”.
Por los lados del Partido Liberal se apuntó a la carrera legislativa Camilo de Guzmán, un joven economista y abogado de 26 años, quien únicamente se ha desempeñado en el sector privado como consultor de urbanismo y transporte masivo en Colombia y otros países de Latinoamérica.
De Guzmán confesó que en su decisión de iniciarse en la política influyeron tanto su padre José María de Guzmán, ex embajador de Colombia en Canadá entre 1994 y 1998, como su madre, quien trabajó en la oficina de Derechos Humanos de la Presidencia de la República durante el gobierno de Virgilio Barco. “Quiero buscar oportunidades de trabajo para el país e incorporar a los jóvenes desencantados con el proceso democrático a la política. Sé que mi experiencia en el sector político será fundamental”, agregó de Guzmán.
Un físico, rector de la Universidad Distrital entre 1993 y 1997, también forma parte de los aspirantes, pero por el Partido Verde. Se trata de Lombardo Rodríguez, quien buscará, desde la Cámara de Representantes, impulsar la sostenibilidad ecológica. “Me quería sumar al cambio de costumbres políticas para dejar de quejarnos del Congreso”, añadió.
Las motivaciones para los candidatos son variadas. Por ejemplo, el ingeniero agrónomo Carlos Simanca es amigo y gerente de la campaña a la Presidencia del candidato del Polo, Gustavo Petro, quien lo sacó del campo para que formara parte de la transformación desde el Congreso. “Quiero ayudar a fortalecer las instituciones. Me considero limpio, sin antecedentes penales ni disciplinarios, por eso mi hoja de vida tiene la validez para ser considerada por los colombianos”.
Carlos Simanca fue por 19 años presidente de la Central de Cooperativa de Reforma Agraria y ahora del Grupo Empresarial del Campo, un proyecto de cooperación internacional que promueve la visión empresarial entre pequeños productores. Asegura que si llega al Congreso su apuesta será trabajar en un nuevo modelo de desarrollo y crecimiento económico del país.
Ahí no terminan las postulaciones. En el Partido Liberal están el columnista Felipe Zuleta, la ex secuestrada Clara Rojas, la ex gerente de la campaña de Marta Lucía Ramírez, Isabel Londoño, y el presidente de la Asociación Nacional de Veteranos de la Fuerza Pública, capitán Juan Alfonso Fierro Manrique.
Pero, sobre las consideraciones de los nuevos candidatos, la asesora en marketing político de la Universidad del Rosario Viviana Clavijo explicó que el voto de opinión ha tenido un crecimiento sustancial en las recientes elecciones de Colombia, donde ha representado un 10%, debido a que cada vez existe un electorado más urbano, informado y crítico, por lo que el voto tradicional es más difícil, mientras que resulta positivo que existan nuevas figuras. Sin embargo, “quieran o no, todos terminan siendo también políticos”, agregó la experta.
Fuente: El Espectador
Por estos días, en medio de las tradicionales postulaciones al Congreso de la República, empezaron a aparecer en las listas de varios partidos candidatos que nunca se habían medido en las urnas. Académicos, empresarios y columnistas forman parte de los aspirantes para el período 2010-2014 y más bien se podrían denominar candidatos de opinión.
Es el caso del profesor Gustavo Moncayo, quien prácticamente goza de un reconocimiento nacional luego de atravesar el país desde Pasto hasta Bogotá, en un simbólico acto de amor hacia su hijo, el sargento viceprimero Pablo Emilio Moncayo Cabrera, secuestrado por las Farc hace 12 años.
El pasado 7 de diciembre el “Caminante por la Paz” anunció su postulación al Congreso de la República por el Polo Democrático: “Pensé que es el momento de focalizar mis acciones desde otra perspectiva, donde se pueda luchar y que mi voz sea escuchada. Desde hace un tiempo la gente se me acerca para que le ayude a solucionar sus problemas”.Por los lados del Partido Liberal se apuntó a la carrera legislativa Camilo de Guzmán, un joven economista y abogado de 26 años, quien únicamente se ha desempeñado en el sector privado como consultor de urbanismo y transporte masivo en Colombia y otros países de Latinoamérica.
De Guzmán confesó que en su decisión de iniciarse en la política influyeron tanto su padre José María de Guzmán, ex embajador de Colombia en Canadá entre 1994 y 1998, como su madre, quien trabajó en la oficina de Derechos Humanos de la Presidencia de la República durante el gobierno de Virgilio Barco. “Quiero buscar oportunidades de trabajo para el país e incorporar a los jóvenes desencantados con el proceso democrático a la política. Sé que mi experiencia en el sector político será fundamental”, agregó de Guzmán.
Un físico, rector de la Universidad Distrital entre 1993 y 1997, también forma parte de los aspirantes, pero por el Partido Verde. Se trata de Lombardo Rodríguez, quien buscará, desde la Cámara de Representantes, impulsar la sostenibilidad ecológica. “Me quería sumar al cambio de costumbres políticas para dejar de quejarnos del Congreso”, añadió.
Las motivaciones para los candidatos son variadas. Por ejemplo, el ingeniero agrónomo Carlos Simanca es amigo y gerente de la campaña a la Presidencia del candidato del Polo, Gustavo Petro, quien lo sacó del campo para que formara parte de la transformación desde el Congreso. “Quiero ayudar a fortalecer las instituciones. Me considero limpio, sin antecedentes penales ni disciplinarios, por eso mi hoja de vida tiene la validez para ser considerada por los colombianos”.
Carlos Simanca fue por 19 años presidente de la Central de Cooperativa de Reforma Agraria y ahora del Grupo Empresarial del Campo, un proyecto de cooperación internacional que promueve la visión empresarial entre pequeños productores. Asegura que si llega al Congreso su apuesta será trabajar en un nuevo modelo de desarrollo y crecimiento económico del país.
Ahí no terminan las postulaciones. En el Partido Liberal están el columnista Felipe Zuleta, la ex secuestrada Clara Rojas, la ex gerente de la campaña de Marta Lucía Ramírez, Isabel Londoño, y el presidente de la Asociación Nacional de Veteranos de la Fuerza Pública, capitán Juan Alfonso Fierro Manrique.
Pero, sobre las consideraciones de los nuevos candidatos, la asesora en marketing político de la Universidad del Rosario Viviana Clavijo explicó que el voto de opinión ha tenido un crecimiento sustancial en las recientes elecciones de Colombia, donde ha representado un 10%, debido a que cada vez existe un electorado más urbano, informado y crítico, por lo que el voto tradicional es más difícil, mientras que resulta positivo que existan nuevas figuras. Sin embargo, “quieran o no, todos terminan siendo también políticos”, agregó la experta.
Fuente: El Espectador
Publicar un comentario en la entrada