Desde hace un par de semanas he estado escribiendo sobre la política y las nuevas plataformas digitales y me he dado cuenta que he dejado a un lado una cuestión muy importante: el concepto de comunidad en la red.
¿Qué es una comunidad? La RAE en su segunda acepción define comunidad como: conjunto de las personas de un pueblo, región o nación. Su definición política sería: la segunda forma de organización más simple y primitiva (sin peyorativo) después de la familia.
Obviamente el concepto de comunidad ha cambiado con las nuevas tecnologías. Seguimos refiriéndonos a personas de una zona geográfica, pero ya no estamos hablando de personas físicas- presentes sino que estamos hablando de persona físicas-virtuales. Tampoco estamos hablando de una organización simple y primitiva sino que estamos hablando de una sociedad compleja que tiene un lenguaje, una netiqueta y unas formas de interacción distintas que implican un esfuerzo tecnológico importante.
Cuando hablamos de todo lo que tiene que ver con el “mundo 2.0” (especialmente en los medios sociales) hablamos de comunidades; y yo pregunto: ¿son comunidades en serio? Sí, yo creo que cuando hablamos del “mundo 2.0” hablamos de una red comunitaria en la que todos sus integrantes generan comportamientos y valores comunes que se han de respetar para mantener la concordancia (en mayor o menor grado y siempre con excepciones) y establecer relaciones bi-laterales y multi-laterales con el resto de miembros.
Estar en una comunidad 2.0 implica muchas cosas, entre ellas: respeto mutuo, colaboración, igualdad, fraternidad y cooperación. Cuando nos integramos a una comunidad el concepto básico de interacción es que no hay “primus interpares”, todos somos iguales y todos tenemos que respetar la netiqueta auto-construida y auto- impuesta.
A medida que los medios sociales han ido creciendo hemos empezado a ver nuevos tipos de miembros. En Twitter, por ejemplo, al inicio todos eran tuiteros a secas; ahora hay tuiteros que son empresas, consultoras, medios de comunicación, partidos políticos etc. Esto es lo que pasa cuando una comunidad comienza a crecer, se diversifica, se hace más compleja y muchos patrones de conducta estipulados se comienzan a perder y es aquí donde quiero introducir el tema del post: ¿la política 2.0 es entendida como una comunidad o como una herramienta? (en este post sólo voy a hablar de Twitter).
En España tenemos partidos políticos, secretarías del Estado y personajes políticos que están en los medios sociales y yo digo: ¡Bienvenidos! Me encanta ver cuando @ccifuentes, @merinissi, @reyesmontiel, @jjguemes (aunque acaba de iniciarse en la comunidad) o @desdelamoncloa participan en Twiter como unos tuiteros más, comentando, retuiteando, contestando o compartiendo enlaces. Ellos entienden la política 2.0 como una comunidad porque ellos se sienten como iguales y actúan como iguales en la tuitosfera. Ellos buscan (o al menos así lo parece) utilizar las nuevas plataformas para acercarse al ciudadano y las utilizan como cualquiera de nosotros y respetando las mismas reglas, porque ellos son y se sienten de la comunidad (aunque a veces se pongan a polemizar entre ellos sobre cuestiones políticas).
A los @ccifuentes, @merinissi, @reyesmontiel, @jjguemes o @desdelamoncloa yo les doy la bienvenida a la comunidad porque ellos no utilizan la comunidad sino que son parte de ella. Ellos entienden la política 2.0 como una comunidad la mayoría de las veces.
Ahora bien, en España también tenemos partidos políticos, secretarías del Estado y personajes políticos que utilizan los medios sociales y yo digo: ¡Aprendamos a ser parte de la comunidad! Cuando veo un tuit @Sorayapp, @Duran_i_Lleida o @EsperanzAguirre me doy cuenta como estos personajes políticos ni son, ni se sienten parte de la comunidad porque utilizan los medios sociales para promover lo que están haciendo.
El comportamiento y el tipo de tuits que hacen son distintos, son uni-laterales. No se integran a la comunidad, no comparten, ni colaboran, simplemente lanzan sus soundbites y lo que a ellos les interesa lanzar y poco más. Los que entienden (entendemos) la comunidad lanzamos contenido que nos ayuda a nosotros y ayuda al resto de la tuitosfera. En una comunidad, como en cualquier tipo de red, el todo es mayor que sus partes y la cooperación entre las partes es lo que hace que el todo sea mayor que sus partes (perdón por el rompecabezas).
Son pocos los políticos que utilizan los medios sociales y son menos los políticos que entienden la política 2.0 como una comunidad. Es cierto que podemos tener el tipo de presencia que queramos en los medios sociales… lo que yo digo es que los medios sociales no son para ser utilizados son para formar parte. Aquellos usuarios que no forman parte están perdiendo una gran oportunidad.
Cambio y fuera.
Fuente: Mefu´s Blog
¿Qué es una comunidad? La RAE en su segunda acepción define comunidad como: conjunto de las personas de un pueblo, región o nación. Su definición política sería: la segunda forma de organización más simple y primitiva (sin peyorativo) después de la familia.
Obviamente el concepto de comunidad ha cambiado con las nuevas tecnologías. Seguimos refiriéndonos a personas de una zona geográfica, pero ya no estamos hablando de personas físicas- presentes sino que estamos hablando de persona físicas-virtuales. Tampoco estamos hablando de una organización simple y primitiva sino que estamos hablando de una sociedad compleja que tiene un lenguaje, una netiqueta y unas formas de interacción distintas que implican un esfuerzo tecnológico importante.
Cuando hablamos de todo lo que tiene que ver con el “mundo 2.0” (especialmente en los medios sociales) hablamos de comunidades; y yo pregunto: ¿son comunidades en serio? Sí, yo creo que cuando hablamos del “mundo 2.0” hablamos de una red comunitaria en la que todos sus integrantes generan comportamientos y valores comunes que se han de respetar para mantener la concordancia (en mayor o menor grado y siempre con excepciones) y establecer relaciones bi-laterales y multi-laterales con el resto de miembros.Estar en una comunidad 2.0 implica muchas cosas, entre ellas: respeto mutuo, colaboración, igualdad, fraternidad y cooperación. Cuando nos integramos a una comunidad el concepto básico de interacción es que no hay “primus interpares”, todos somos iguales y todos tenemos que respetar la netiqueta auto-construida y auto- impuesta.
A medida que los medios sociales han ido creciendo hemos empezado a ver nuevos tipos de miembros. En Twitter, por ejemplo, al inicio todos eran tuiteros a secas; ahora hay tuiteros que son empresas, consultoras, medios de comunicación, partidos políticos etc. Esto es lo que pasa cuando una comunidad comienza a crecer, se diversifica, se hace más compleja y muchos patrones de conducta estipulados se comienzan a perder y es aquí donde quiero introducir el tema del post: ¿la política 2.0 es entendida como una comunidad o como una herramienta? (en este post sólo voy a hablar de Twitter).
En España tenemos partidos políticos, secretarías del Estado y personajes políticos que están en los medios sociales y yo digo: ¡Bienvenidos! Me encanta ver cuando @ccifuentes, @merinissi, @reyesmontiel, @jjguemes (aunque acaba de iniciarse en la comunidad) o @desdelamoncloa participan en Twiter como unos tuiteros más, comentando, retuiteando, contestando o compartiendo enlaces. Ellos entienden la política 2.0 como una comunidad porque ellos se sienten como iguales y actúan como iguales en la tuitosfera. Ellos buscan (o al menos así lo parece) utilizar las nuevas plataformas para acercarse al ciudadano y las utilizan como cualquiera de nosotros y respetando las mismas reglas, porque ellos son y se sienten de la comunidad (aunque a veces se pongan a polemizar entre ellos sobre cuestiones políticas).
A los @ccifuentes, @merinissi, @reyesmontiel, @jjguemes o @desdelamoncloa yo les doy la bienvenida a la comunidad porque ellos no utilizan la comunidad sino que son parte de ella. Ellos entienden la política 2.0 como una comunidad la mayoría de las veces.
Ahora bien, en España también tenemos partidos políticos, secretarías del Estado y personajes políticos que utilizan los medios sociales y yo digo: ¡Aprendamos a ser parte de la comunidad! Cuando veo un tuit @Sorayapp, @Duran_i_Lleida o @EsperanzAguirre me doy cuenta como estos personajes políticos ni son, ni se sienten parte de la comunidad porque utilizan los medios sociales para promover lo que están haciendo.
El comportamiento y el tipo de tuits que hacen son distintos, son uni-laterales. No se integran a la comunidad, no comparten, ni colaboran, simplemente lanzan sus soundbites y lo que a ellos les interesa lanzar y poco más. Los que entienden (entendemos) la comunidad lanzamos contenido que nos ayuda a nosotros y ayuda al resto de la tuitosfera. En una comunidad, como en cualquier tipo de red, el todo es mayor que sus partes y la cooperación entre las partes es lo que hace que el todo sea mayor que sus partes (perdón por el rompecabezas).
Son pocos los políticos que utilizan los medios sociales y son menos los políticos que entienden la política 2.0 como una comunidad. Es cierto que podemos tener el tipo de presencia que queramos en los medios sociales… lo que yo digo es que los medios sociales no son para ser utilizados son para formar parte. Aquellos usuarios que no forman parte están perdiendo una gran oportunidad.
Cambio y fuera.
Fuente: Mefu´s Blog
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