Por Mar BarcónLa agencia Reuters emitió en la tarde de ayer un comunicado en el que protestaba por la manipulación de sendas fotos de su propiedad utilizadas por el diario El Mundo para criticar el acto del Presidente Zapatero en Rodiezmo. Así, esta mañana podíamos comprobar la evidencia del montaje realizado por el periódico de Pedro J. Ramírez y descubrir cómo, en plena democracia, son posibles actitudes más propias de dictaduras por todos conocidas.
La manipulación informativa, el reino de la confusión, la utilización de la comunicación política con fines espúreos, han ido ganando terreno en los últimos tiempos. Responsabilidad, como es obvio, de quienes nos dedicamos a la política y de quienes desempeñan el imprescindible oficio del periodismo. Responsabilidad de quienes no comprenden que el terreno de la mentira, la intriga y el “todo vale”, acaba embarrando a todo el mundo y desprestigiando a la política, a las instituciones y a la prensa.. es decir, a la democracia.
En vísperas de las elecciones generales de marzo de 2008, El Mundo pidió abiertamente el voto para el PP en su editorial; eso le honra. Es lícito, cómo no, que un medio de comunicación privado defienda una línea editorial determinada o una opción política. Pero para defender las propuestas del PP, para criticar al PSOE no es necesario – ni debe ser tolerable – trucar una foto ni falsear la verdad. Sería bueno que, en este momento en que tanta capacidad de penetración tienen los medios de comunicación, la red y las nuevas tecnologías de información, todos nos comprometiéramos a no usarlos de manera torticera para atacar a adversarios políticos. La política “cortoplacista” y marrullera sólo tiene un resultado final: el desencanto de la ciudadanía y la pérdida de confianza en un sistema que todos debemos defender cada dia.
Qué onda con ese "sendas" y ese "espúreos"?
Se lo preguntaremos al autor!.. un abrazo!
La autora, como no, es la número 2 de Psoe de Galicia actualmente. No entra en el fondo del debate que es el puño en alto en todos los actos políticos del Psoe en España. Algo que en Europa, hace décadas que los grandes partidos socialdemócratas dejaron de hacer.