El "Photoshop" de Zapatero fue lejos y sus hijas pagaron los platos rotos

Era demasiado jugoso para dejarlo escapar. Con una polémica subida de impuestos y corneado en diferentes ámbitos, la "obamanía" podía ser la solución. Y al final, pasó lo que pasó.

La controversia nació en El Semanal Digital por una primera foto que Efe decidió guardarse en el cajón de los recuerdos de las hijas del presidente en la tribuna de invitados de la ONU. Luego, otra foto en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que los "pretorianos" de Zapatero quisieron hurtar nuevamente al público, elevó el asunto a debate nacional y a tormenta mediática.

El posado oficial de Laura y Alba junto a sus progenitores, José Luis Rodríguez Zapatero y Sonsoles Espinosa, y el matrimonio Obama ha desbaratado el anonimato que nuestro presidente quería convertir en derecho absoluto de sus dos hijas "góticas" adolescentes.

Hecha la instantánea, "los hombres del presidente", en contacto con el Departamento de Estado de la Administración Obama, quisieron impedir su divulgación. La foto, de hecho, se descolgó pocos minutos después de la web gubernamental estadounidense. Pero, claro, Zapatero, con su actitud, consiguió justo lo contrario de lo que buscaba, es decir, que la opinión pública haya convertido la instantánea, gracias a Internet, en una especie de "pásalo" descontrolado que ha llegado a veces a tener ribetes carnavalescos y hasta crueles.

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Con todo, no debemos perder de vista lo realmente importante en toda esta historia, en la que las dos únicas perdedoras han sido las hijas del presidente. Dos adolescentes que, si nos atenemos a su estética y lo que ella comporta en cuanto a filosofía "gótica", necesitan protección, sin duda. Aunque probablemente no es la pérdida de su intimidad el mayor de los problemas que les sobresalta.

Me parece claro, de todas maneras, que hemos asistido en este último viaje a Estados Unidos de ZP a un nuevo intento de lavado de su imagen, en un momento delicado para el líder socialista. Lavado de imagen que se le ha ido de la mano a su equipo o a él mismo. Se ha tratado de aprovechar la "obamanía" para mostrar ante la opinión pública española el paralelismo político y personal de Zapatero con Obama. Por ello era necesario, esta vez, precisamente, que viajasen a cualquier precio junto al presidente su mujer e hijas.

Los dos presidentes nacidos el mismo día (4 de agosto, si bien con un año de diferencia), políticos con "estrella", preocupados por las energías renovables, de atractivo personal… Y, también, con una vida familiar parecida, casados con mujeres de acusado carácter, atractivas y ambos con dos hijas en edades adolescentes.

Muchas similitudes para que el equipo monclovita de comunicación las dejase escapar. Luego, claro, de ahí a deslizar, para que cale, el recado del "acontecimiento histórico planetario", ya profetizado por Leire Pajín, ante la coincidencia de dos líderes "progresistas" a ambos lados del Atlántico, Zapatero y Obama, hay sólo un paso.

Lo malo del asunto es que la campaña promocional ha saltado por los aires. Y, peor aún, quienes han pagado los platos rotos del agresivo marketing político del presidente, por desgracia, han sido sus hijas, expuestas a los focos por su propio padre, por más que el guión original sólo buscase que fueran vistas, para que se hablase de ellas, aunque no fotografiadas.

Fuente: El Semanal digital

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